La central sindical de Israel Histadrut ha convocado una huelga general para mañana, lunes, en respuesta al anuncio del ejército sobre la muerte de seis rehenes en la Franja de Gaza. Este evento ocurre tras casi 11 meses de intensos enfrentamientos entre Israel y el grupo militante Hamás. La decisión de la central sindical busca presionar al gobierno israelí para que negocie un acuerdo para la liberación de los rehenes aún en cautiverio.
El descubrimiento de los cuerpos, hallados en un túnel subterráneo en la zona de Rafá, al sur de Gaza, se produjo el sábado y ha desencadenado una serie de protestas. En las calles de Israel, decenas de miles de ciudadanos se manifestaron, exigiendo respuestas y acciones inmediatas para garantizar la liberación de los rehenes restantes. En Jerusalén, los manifestantes se concentraron frente al edificio donde estaba programada una reunión de gabinete, sosteniendo carteles con las imágenes de los secuestrados y gritando “¿Dónde están?”.
La huelga general organizada por Histadrut incluirá una paralización de todas las operaciones en el aeropuerto Ben Gurión a partir de las 8:00 de la mañana, hora local. Este paro pretende llamar la atención sobre la necesidad urgente de un acuerdo y hacer presión sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien enfrenta crecientes críticas tanto a nivel nacional como internacional.
El presidente estadounidense Joe Biden expresó su devastación tras confirmar que entre los cuerpos encontrados estaba el del israelí-estadunidense Hersh Goldberg-Polin. A pesar de la tragedia, Biden mantuvo un tono optimista sobre la posibilidad de alcanzar una tregua. Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron también mostró su indignación, instando a detener la guerra y exigir la liberación de los rehenes, incluidos los franceses Ohad Yahalomi y Ofer Kalderon.
Goldberg-Polin, de 23 años, había sido secuestrado el 7 de octubre durante un ataque de Hamás que desencadenó la actual guerra en Gaza. Los otros rehenes recuperados fueron identificados como Carmel Gat, Eden Yerushalmi, Alexander Lobanov, Almog Sarusi y el sargento Ori Danino. El dolor de las familias se hizo evidente en el funeral de Almog Sarusi, donde su madre, Nira, expresó su desesperación y esperanza de que ninguna otra familia tuviera que enfrentar una tragedia similar.
En respuesta a la situación, el primer ministro Netanyahu prometió “ajustar cuentas” con Hamás. Afirmó que quienes matan a rehenes no buscan alcanzar un acuerdo y que su gobierno está decidido a perseguir y capturar a los responsables. Esta postura refleja la tensión y la determinación de Israel para enfrentar la crisis en Gaza con firmeza.
En un contexto más amplio de violencia, un reciente bombardeo israelí contra una escuela en Gaza, que albergaba desplazados palestinos, resultó en la muerte de al menos 11 personas, incluyendo una mujer y una niña. La defensa civil palestina informó que el ataque también dejó varios heridos. Israel, por su parte, justificó el bombardeo como una acción contra un centro de comando de Hamás situado en la escuela Safad. El conflicto ha dejado hasta ahora un saldo de 40,738 muertos en Gaza, evidenciando la gravedad y el impacto devastador de la guerra en la región.
