El presidente municipal, Isaac Montoya, encabezó la entrega de la obra de rehabilitación integral en la Segunda Cerrada de Santa Úrsula, ubicada en la comunidad de San Lorenzo Totolinga. Este espacio, que anteriormente se encontraba en condiciones de abandono, fue intervenido bajo el programa “Huellas de la Transformación” con un propósito que trasciende la infraestructura: resignificar un sitio marcado por un acto de crueldad animal que indignó a la sociedad naucalpense hace unas semanas, tras la agresión sufrida por «Lobito», un perro comunitario de edad avanzada.
Durante la ceremonia, Isaac Montoya destacó que la recuperación de este andador es un acto de justicia y memoria. El alcalde enfatizó que en Naucalpan la violencia no debe normalizarse en ninguna de sus formas, y que el respeto hacia los seres sintientes es un pilar fundamental para reconstruir el tejido social. La obra, que incluyó pavimentación, limpieza profunda y nueva iluminación, busca transformar un punto de dolor en un símbolo de empatía y unión vecinal.
Los trabajos realizados por la administración de Isaac Montoya contemplaron también la implementación de arte urbano y el reforzamiento de la seguridad perimetral. El edil explicó que el lugar será nombrado oficialmente como el “Callejón del Lobito”, funcionando como un recordatorio permanente de que la transformación del territorio también se construye desde la conciencia ciudadana. El objetivo es que este callejón pase de ser un foco de riesgo a un espacio seguro para el tránsito de las familias y sus animales de compañía.
El alcalde agradeció el compromiso de las organizaciones protectoras de animales y del personal médico veterinario que brindó atención a «Lobito» tras la agresión. Isaac Montoya señaló que la fortaleza mostrada por la comunidad para defender la vida del canino es un ejemplo de la solidaridad que su gobierno busca potenciar en cada barrio del municipio. Para el mandatario, estas acciones demuestran que la gobernanza moderna debe integrar la protección animal como una política pública de primer orden.
Expertos en seguridad ciudadana han señalado que la recuperación de espacios con carga emocional positiva es una herramienta eficaz para reducir la incidencia delictiva. Al respecto, Isaac Montoya puntualizó que al dotar de luz y arte a este andador, se envían mensajes claros de que el gobierno municipal está presente y que no habrá impunidad ante actos que atenten contra la vida. La intervención en San Lorenzo Totolinga es parte de una estrategia mayor para recuperar la paz en las zonas más vulnerables de Naucalpan.
Durante el recorrido por el nuevo callejón, el presidente municipal dialogó con vecinos que cuidaron de «Lobito» durante años, comprometiéndose a seguir impulsando programas de esterilización y brigadas de salud animal. Isaac Montoya reafirmó que su administración trabajará con hechos para construir un municipio donde todas las formas de vida sean respetadas, asegurando que el presupuesto destinado a servicios públicos tenga siempre un enfoque humanista y de justicia social.
Finalmente, el mandatario naucalpense concluyó la jornada asegurando que el “Callejón del Lobito” es solo el inicio de una serie de intervenciones orientadas a la sanación comunitaria. Isaac Montoya reiteró que la transformación de Naucalpan no solo se mide en metros de pavimento, sino en la capacidad de su gente para levantarse después del dolor y unirse en favor de la vida y la dignidad, consolidando un municipio que hoy empieza a sanar a través del respeto mutuo.
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