El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que los recientes enfrentamientos en Guerrero han dejado un saldo trágico de 17 muertos, todos miembros del crimen organizado. Estos violentos eventos, que se produjeron el jueves pasado, involucran al grupo delictivo Gente Nueva y han llevado a la intensificación de las operaciones de seguridad en la región.
Según la información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), los enfrentamientos comenzaron alrededor de las 5:00 a.m. en las cercanías de Técpan de Galeana, en la carretera que conduce al poblado El Moreno. Durante la confrontación, dos policías municipales perdieron la vida y cuatro más resultaron heridos mientras intentaban controlar la situación. García Harfuch destacó que el número total de bajas incluye 17 agresores y 11 detenciones.
El secretario de Seguridad hizo énfasis en la capacidad bélica de Gente Nueva, que utilizó armas de alto calibre durante los enfrentamientos. «Tenían barrets, calibre 50, ametralladoras… parte de la investigación se centrará en determinar el origen de estas armas», declaró García Harfuch. Esto subraya la preocupación sobre la militarización de los grupos criminales en la región y el desafío que representan para las fuerzas del orden.
García Harfuch también indicó que la incursión de Gente Nueva no estaba dirigida específicamente contra el Ejército, sino que buscaba disputar el control territorial con otra organización delictiva en Técpan, conocida como Los Granados. No obstante, la presencia de las Fuerzas Armadas en la zona contribuyó a que los enfrentamientos se intensificaran.
En un contexto de violencia similar, el secretario de Seguridad también abordó los recientes ataques con coches bomba en Guanajuato. Estos atentados, que afectaron a las corporaciones policiacas de Acámbaro y Jerécuaro, podrían estar relacionados con incautaciones previas realizadas por las fuerzas de seguridad. El 16 de octubre, la policía de Acámbaro confiscó un tractocamión y un vehículo robado, así como equipo táctico vinculado a un grupo delictivo.
La situación en Guanajuato está siendo analizada por la Fiscalía General de la República, que está determinando el tipo de explosivos utilizados en los ataques. García Harfuch insinuó que estos actos violentos podrían atribuirse a un «cártel muy local de Guanajuato» en colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que añade una capa de complejidad a la crisis de seguridad en la región.
La escalada de violencia en Guerrero y Guanajuato destaca la lucha continua entre los grupos criminales y las fuerzas del orden en México, así como la necesidad de estrategias efectivas para abordar la creciente amenaza del crimen organizado en el país.
