El general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien fuera secretario de la Defensa Nacional durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, reapareció este domingo en un evento solemne encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. La ocasión fue la conmemoración del 112° aniversario de la Marcha de la Lealtad, una de las ceremonias más importantes de las Fuerzas Armadas en México.
La presencia del exfuncionario llamó la atención debido a su historial, especialmente por la crisis diplomática que su detención en Estados Unidos generó en 2020. Cienfuegos fue arrestado en Los Ángeles por la Administración de Control de Drogas (DEA) bajo acusaciones de narcotráfico, lo que desató un conflicto entre los gobiernos de México y Estados Unidos.
Al respecto, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, recordó los hechos, subrayando que, tras su arresto, el gobierno estadounidense desistió de la acción penal y permitió su regreso a México. Posteriormente, la Fiscalía General de la República (FGR) determinó el no ejercicio de la acción penal al no encontrar pruebas suficientes que sustentaran los cargos.
El fiscal explicó que la investigación realizada en México evidenció que las acusaciones contra el general Cienfuegos eran inconsistentes y basadas en pruebas deficientes. Incluso, destacó que el presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión sin precedentes de hacer público el expediente del caso para despejar cualquier duda sobre la legalidad del proceso.
«Las acusaciones eran un catálogo de falsedades. Hicimos una investigación sujeta a una gran presión pública y, finalmente, el 15 de enero de 2021, la Fiscalía General de la República emitió dos comunicados explicando las razones del no ejercicio de la acción penal», detalló Gertz Manero.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión de la FGR y reiteró que la liberación del general se debió a la falta de pruebas concluyentes en su contra, tanto en Estados Unidos como en México. Además, enfatizó que su presencia en el acto militar se debió a un protocolo del Ejército, ya que es costumbre invitar a los exdirectores del Colegio Militar a este tipo de eventos.
Cienfuegos, quien se mantuvo alejado del ojo público desde su regreso a México, reapareció en este acto acompañado por otros altos mandos castrenses y miembros del gobierno federal. Su caso fue uno de los episodios más controversiales en la relación bilateral entre México y Estados Unidos en los últimos años, pues evidenció tensiones en materia de seguridad y cooperación en el combate al narcotráfico.
La reapertura del debate sobre su caso genera nuevamente cuestionamientos sobre la transparencia y la justicia en México, especialmente en el manejo de acusaciones contra funcionarios de alto nivel. A pesar de haber sido exonerado legalmente, el episodio sigue siendo un tema sensible en la opinión pública y en la política mexicana.
