Con una cifra oficial de participación del 59.71%, la más alta desde 1981, los franceses eligieron a la coalición de izquierdas Nuevo Frente Popular (NFP) para que dirija su poder legislativo, sin embargo, ningún bloque logró la mayoría absoluta.
El NFP obtuvo 190 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional (cámara baja), seguido de la alianza de centroderecha del presidente Emmanuel Macron (unos 160) y del partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) y sus aliados con más de 140, según los resultados preliminares al cierre de esta edición.
El líder de la NFP, Jean-Luc Mélenchon, señaló que el pueblo «ha rechazado claramente el peor escenario posible«. Por su parte el presidente francés Emmmanuel Macron pidió «prudencia» y aseguró que su alianza de centroderecha «sigue bien viva. La cuestión es quién gobernará a partir de ahora y logrará una mayoría».
Estos resultados suponen un ‘golpe’ a la líder de ultraderecha Marine Le Pen, que aunque gana diputados, no logró la mayoría, que las proyecciones consideraban posible.
Los pactos implícitos entre el oficialismo y la izquierda, consistieron en enfocar el voto en el candidato con más posibilidades de derrotar a RN en cada circunscripción en el balotaje y frustraron la victoria ultraderechista, sin embargo esta acción provocó que en la semana desertaran más de 200 aspirantes.
Raphaël Glucksmann, símbolo de los socialdemócratas del NFP señaló que se comportarán como adultos y añadió que «dialogar es un cambio de cultura política» en una Francia poco acostumbrada al parlamentarismo.
Miles de personas celebraron los resultados en las calles de París y de otras ciudades de Francia. Artistas, deportistas, sindicatos y organizaciones habían llamado a frenar la llegada al poder de la extrema derecha, lo que al parecer funcionó en estas elecciones.
Personalidades del mundo de la política de izquierda reaccionaron a estas elecciones, como la virtual presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, que celebró el triunfo de la izquierda francesa: «Felicitamos la jornada democrática en Francia y la victoria del Nuevo Frente Popular. La organización, la unidad y la esperanza vencieron el miedo. Felicidades a Jean-Luc Mélenchon», dijo en X.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, celebró que tanto Francia como Reino Unido hayan optado esta semana por el «rechazo a la ultraderecha y una apuesta decidida por una izquierda social». Por su parte, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo en X: «Muy feliz con la demostración de grandeza y madurez de las fuerzas políticas de Francia que se unieron contra el extremismo».
El primer ministro polaco Donald Tusk, declaró ayer que el anuncio de la derrota de la extrema derecha francesa hacía «feliz» a su nación.
