La presidenta municipal Bety Sánchez Galindo informó que la 83 Gran Feria de la Manzana ha sido un éxito rotundo desde su inicio, registrando una alta afluencia de visitantes y múltiples actividades culturales y artísticas. El evento, que se desarrolla tanto en el Recinto Ferial como en la explanada del zócalo, ha reunido a familias, turistas y pobladores en un ambiente festivo que combina tradición, música y gastronomía.
Arte y cultura para todos los públicos
Durante los últimos días, el municipio ha ofrecido un programa variado que incluye obras de teatro, danza folclórica, espectáculos musicales y actividades religiosas. Uno de los momentos más destacados fue la procesión del vestido que portará la Virgen de la Asunción en sus festejos del 15 de agosto. El cortejo, encabezado por Ximena Primera, reina de la feria, atrajo la atención de cientos de asistentes que se congregaron en las calles para presenciar el recorrido.

En la explanada del zócalo, la caravana artística del Instituto Tecnológico Superior de la Sierra Norte de Puebla y el espectáculo “Esencia Poblana” del grupo Ágora llenaron de color y música la tarde. El cierre de la velada estuvo a cargo de estudiantes del Centro Escolar Presidente Juan N. Méndez con la puesta en escena “Encanto: el musical”, que recibió aplausos y ovaciones por su calidad y emotividad.
Conciertos que encienden el ánimo
En el Recinto Ferial, la música ha sido protagonista. La agrupación Sangre Felina ofreció una presentación llena de energía, logrando que el público bailara y cantara al ritmo de su repertorio. La banda conectó con la audiencia desde los primeros acordes, consolidándose como uno de los espectáculos más vibrantes de la feria.
Días antes, el escenario principal recibió a Bronco, grupo emblemático de la música regional mexicana, que convocó a una multitud. Con una mezcla de nostalgia y emoción, los zacatecos corearon éxitos como “Que no quede huella”, “Sergio el bailador” y “Oro”. Aunque el concierto comenzó pasada la medianoche, la paciencia de los asistentes se vio recompensada con una noche inolvidable.
Tradición que impulsa el turismo
La Feria de Zacatlán no solo es una celebración para los habitantes del municipio, sino también un atractivo turístico que cada año recibe visitantes de distintas regiones del país. Su combinación de eventos culturales, espectáculos musicales y actividades religiosas refuerza la identidad local y proyecta a Zacatlán como un destino de tradición y hospitalidad.

Sánchez Galindo destacó que el éxito de esta edición es resultado de la participación ciudadana, el trabajo coordinado del gobierno municipal y el compromiso de los artistas y productores que forman parte de la feria. “Es una fiesta que nos une, que nos representa y que deja un impacto positivo en nuestra economía y en nuestro espíritu comunitario”, afirmó.
Una feria con impacto social y económico
Además del entretenimiento, la feria genera beneficios directos para comerciantes, artesanos y prestadores de servicios turísticos. Restaurantes, hoteles y vendedores ambulantes reportan un incremento significativo en sus ventas durante los días de celebración.
El evento también fomenta el orgullo por las raíces y costumbres locales, promoviendo la cultura y el arte como elementos centrales del desarrollo comunitario. Para muchos visitantes, la feria se ha convertido en una cita obligada, un espacio para reencontrarse con amigos y familiares, y disfrutar de la música, la gastronomía y las tradiciones que distinguen a Zacatlán.

Con la expectativa de más actividades en los próximos días, la 83 Gran Feria de la Manzana continúa posicionándose como uno de los eventos más importantes de la región, ofreciendo experiencias memorables y reafirmando su papel como emblema cultural de Puebla.
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