La erupción del volcán Etna en Sicilia, Italia, se intensificó recientemente, resultando en la necesidad de desviar vuelos programados hacia Catania.
El mayor volcán activo de la placa europea, ubicado en Sicilia, ha experimentado un aumento en su actividad estromboliana, expulsando una nube de cenizas que ha afectado el tráfico aéreo hacia el aeropuerto de Catania. Algunos vuelos fueron redirigidos al aeropuerto de Palermo debido a las condiciones adversas.
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) monitorea de cerca la situación, señalando un incremento en la actividad sísmica y la expulsión de cenizas en dirección sur desde el cráter Vorágine, ahora la cumbre más alta del Etna tras las últimas erupciones.
Aunque el aeropuerto de Catania sigue operativo, el INGV ha reducido el nivel de alerta de rojo a naranja, mientras continúa supervisando la actividad volcánica en la región. Los residentes y autoridades locales también están atentos al volcán Estrómboli, cercano al Etna, que también ha mostrado actividad en los últimos días.
