En la comunidad de Paredones, en Culiacán, Sinaloa, un reciente enfrentamiento entre civiles y militares ha desatado una serie de bloqueos de caminos en la salida norte de la ciudad. Según los reportes, los pobladores han incendiado un camión de Líneas del Oriente para obstaculizar el acceso y evitar la llegada de refuerzos de las autoridades a la zona. Esta medida ha causado un caos significativo en la vialidad, con varios conductores regresando a la zona urbana debido a los bloqueos y a la presencia de ponchallantas en la carretera.
Los conflictos también se han registrado en áreas cercanas como Mojolo y Jesús María, un poblado que fue escenario de la captura de Ovidio Guzmán en enero de 2023. En las redes sociales, se han difundido videos que muestran el camión incendiado y las condiciones de los bloqueos, generando una gran preocupación entre los residentes y las autoridades. Estos eventos han elevado el nivel de alerta en la región, que enfrenta una situación de violencia incontrolada.
Hasta el momento, no se han emitido posicionamientos oficiales sobre los recientes hechos de violencia en Sinaloa. En el ámbito de las especulaciones, se menciona la posible captura de Archivaldo Guzmán Salazar, conocido líder de “Los Chapitos”, aunque no se ha confirmado esta información. La falta de confirmación oficial ha generado incertidumbre y ansiedad entre los habitantes de la región, que temen por la escalada de violencia.
Por otra parte, la Fiscalía General de la República (FGR) ha informado que Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, fue excarcelado de una prisión de alta seguridad en Estados Unidos dos días antes del presunto secuestro de Ismael «El Mayo» Zambada en México. La ubicación actual de Ovidio Guzmán sigue siendo desconocida, y la FGR considera este asunto como “materia fundamental” en su investigación.
La FGR está enfocada en analizar la posible vinculación entre la situación y ubicación de Ovidio Guzmán con la participación de su hermano Joaquín en el presunto secuestro de Ismael Zambada. También se investigan las circunstancias violentas del incidente y las irregularidades relacionadas con el avión y el vuelo del secuestro. Este desarrollo añade una capa de complejidad al ya tenso panorama de seguridad en Sinaloa y subraya la necesidad de respuestas claras y efectivas por parte de las autoridades.
