El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este sábado 30 de agosto de 2025 que el país ha alcanzado 1.000 días sin homicidios desde su llegada al gobierno en 2019, un hito que atribuye al Plan Control Territorial y al régimen de excepción vigente desde marzo de 2022. La medida, sin embargo, sigue generando controversia por las denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Plan de seguridad bajo Bukele
El mandatario salvadoreño publicó en la red social X el logro alcanzado y afirmó que, aunque le sugirieron realizar una cadena nacional para celebrarlo, prefirió que la población reflexione sobre “lo que el país ha vivido y las fuerzas que intentaron impedir este resultado”.
El Plan Control Territorial, lanzado en 2019, implicó el despliegue de policías y militares en zonas dominadas por pandillas. A esto se sumó el régimen de excepción, aprobado en marzo de 2022, que suspendió garantías constitucionales como el derecho a la defensa y la inviolabilidad de comunicaciones.
Arrestos masivos y cifras oficiales
De acuerdo con el gobierno, más de 90.000 personas han sido detenidas bajo sospecha de pertenecer a estructuras criminales. Bukele sostiene que estas acciones permitieron reducir los niveles de violencia que por décadas ubicaron a El Salvador entre los países más violentos del mundo.
El mandatario también presentó datos acumulados durante su gestión: 5.688 homicidios y 2.548 desapariciones desde 2019. No obstante, en estas cifras oficiales no se contabilizan muertes de pandilleros en enfrentamientos con la policía, hallazgos de fosas clandestinas ni de supuestos delincuentes abatidos por ciudadanos, estadísticas que sí eran consideradas en gobiernos anteriores.
Críticas al régimen de excepción
Si bien el gobierno salvadoreño celebra el récord de seguridad, organizaciones nacionales e internacionales han cuestionado los métodos empleados. Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la ONU han documentado denuncias de detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas y muertes bajo custodia.
Para estas organizaciones, el éxito en la reducción de homicidios no puede justificarse si implica sacrificar derechos fundamentales. Señalan además que el sistema judicial se encuentra saturado, con juicios masivos que han debilitado la garantía del debido proceso.
Popularidad y proyección política
A pesar de las críticas, Bukele mantiene altos niveles de aprobación ciudadana, y el relato del “país más seguro de América” se ha convertido en bandera de su administración. Con ello, proyecta no solo consolidar su liderazgo en El Salvador, sino también presentarse como referente internacional de un modelo de seguridad basado en mano dura.
Sin embargo, especialistas advierten que la estrategia podría ser insostenible en el largo plazo si no se complementa con políticas de reinserción social, prevención de violencia y generación de oportunidades económicas.
El Salvador alcanzó 1.000 días sin homicidios bajo la gestión de Nayib Bukele, un logro sin precedentes en la historia reciente del país. Mientras el gobierno lo presenta como prueba del éxito de su estrategia de seguridad, persisten las dudas sobre el costo en derechos humanos y las consecuencias a futuro de un modelo basado en el régimen de excepción.
💬 Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
