El engaño de la percepción

Cristian Trejo
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Pasamos de una simbiosis a la dualidad, estando inmersos dentro de un viaje donde el camino puede estar lleno de intransigencias, debates y diálogos inconclusos entre lo que uno es y lo que se vive, es aquí donde el Ser, vive una serie de dicotomías tratando de crear una coherencia en un mundo donde la sobreestimulación está presente por todos lados, el semblante ante el infortunio dice mucho, al grado que puede ser mayor de lo que se expresa con palabras.

Navegar en esta secuencia donde la gesticulación y el lenguaje oculto están presentes, puede estar hecho de varios fragmentos creando semi-verdades; una de ellas es la apariencia, que puede ser la resultante directa donde el abordar la fenomenología con esa experiencia de exploración que es innegable, hasta la creación de la llamada “fenomenología de la percepción” (Maurice Marleu-Ponty) donde una máxima se hace notable; la apariencia no es simplemente un engaño, sino una manifestación que se percibe a través del cuerpo. La experiencia estética y la percepción son fundamentales para comprender cómo esta el mundo ante nosotros.   

Pensemos por un momento que una persona que no tiene el sentido de la vista, al tener su primera experiencia con un objeto empieza a crear una imagen mental, de esa experiencia que esta llevando a a

cabo con los sentidos del tacto, el sonido y el olfato, la persona crea una representación de todo aquello que le rodea; aunque no puede ver, la experiencia que transpola los sentidos se encuentra enriqueciendo la experiencia con diversos matices… esta pequeña alegoría nos acerca a la intencionalidad de percepción que sin ser visual, la conciencia es dirigida a la creación de un mundo y con la aplicación de cada sentido contribuye a una creación más amplia, en conclusión se puede decir que el acto más importante es la experiencia. 

Con ello se puede decir que si bien la percepción puede engañarnos, se encuentran sujetas a múltiples interpretaciones, juegan un rol importante para poder interactuar en un mundo con diversas apreciaciones y comprender el mundo desde lo absoluto no es una opción, la apertura debe estar siempre presente, vulgarmente lo podemos decir «estar en modo aprendizaje» y estar alerta a la limitación y subjetividad de los elementos del entorno para llegar a crear un pensamiento más crítico y con reflexión de nuestra experiencia en este mundo, esta puede ser una propuesta para poder integrarnos al mundo contemporáneo.

Cada vez más demandante, y donde pide una integración más inclusiva a entornos, complejo de socialización, aprender y comprender sin restricción alguna, evitando el acto de prejuicio a toda costa, estamos en esta gran experiencia llamada vida, disfrutemos de ella.

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