Estados Unidos tiene que informar oficialmente lo sucedido con el cierre del espacio aéreo en Texas, porque no se ha incluido a México, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, luego de que se revelara que el Pentágono autorizó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) el uso de un láser antidrones sin coordinar con la Administración Federal de Aviación (FAA), lo que provocó la suspensión repentina de operaciones en el aeropuerto internacional de El Paso el pasado miércoles.
Sobre si se trató de un dron de la delincuencia, como se informó en un principio, o si pudo ser un globo lo que levantó la alerta en el gobierno de Estados Unidos, dijo la mandataria federal: “hasta ahora no hay una información oficial”. La mandataria afirmó que hasta el momento lo que hay es una publicación del secretario de Transporte. “Nosotros no tenemos, no hubo nada desde México, pueden tener toda la certeza y en todo caso ellos tienen que dar la explicación oficial porque nunca mencionan a México”. Agregó que “hablan de cárteles, pero no se menciona a México” y por lo tanto “no tuvo afectaciones en México sino solamente en El Paso”.

El Pentágono le permitió a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza utilizar un láser antidrones esta semana, lo que llevó a la Administración Federal de Aviación a cerrar súbitamente el miércoles el espacio aéreo sobre El Paso, Texas, según dos personas al tanto de la situación que pidieron guardar el anonimato para compartir detalles delicados. La confusa secuencia de acontecimientos comenzó cuando la FAA anunció que cerraría todo el tráfico aéreo sobre esa ciudad en la frontera entre Estados Unidos y México durante 10 días, lo que dejó varados a algunos viajeros, pero a fin de cuentas el cierre sólo duró unas horas.
El gobierno del presidente Donald Trump indicó que ello se debió a que la FAA y el Pentágono trabajaban para detener una incursión de drones de un cártel mexicano, que no son inusuales en la frontera sur estadounidense. Una de las personas indicó que el láser fue desplegado cerca de Fort Bliss sin coordinarse con la FAA, que entonces decidió cerrar el espacio aéreo para garantizar la seguridad de los vuelos comerciales. Otras personas al tanto del asunto dijeron que la tecnología se utilizó a pesar de una reunión programada para finales de este mes entre el Pentágono y la FAA con el fin de evaluar el asunto.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, había dicho previamente que el espacio aéreo se cerró mientras el Departamento de Defensa y la FAA detenían una incursión de drones de un cártel mexicano y que «la amenaza ha sido neutralizada». Ni funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, de la FAA ni del Departamento de Transporte han respondido por el momento a solicitudes de comentarios. Un funcionario del gobierno de Trump insistió en que las agencias estaban en sintonía para proteger la seguridad nacional, y se refirió al comunicado de Duffy. El Pentágono declaró que no tenía nada que añadir a su comunicado, que en gran medida refleja el de Duffy.

El legislador republicano Tony Gonzales, cuyo distrito cubre un área que se extiende unos 1,300 kilómetros a lo largo de la frontera de Texas con México, aseguró que los avistamientos de drones de cárteles son usuales. «Para cualquiera de nosotros que vive y trabaja a lo largo de la frontera, las incursiones diarias de drones por parte de organizaciones criminales son algo cotidiano. Es un miércoles normal para nosotros», aseveró Gonzales.
Steven Willoughby, subdirector del programa contra drones del Departamento de Seguridad Nacional, les dijo a los legisladores en julio que los cárteles usan esos dispositivos casi todos los días para transportar drogas a través de la frontera, y para vigilar a los agentes de la Patrulla Fronteriza. En los últimos seis meses de 2024 se detectaron más de 27 mil drones a menos de 500 metros de la frontera sur, señaló, la mayoría por la noche. Lo que es «extremadamente raro» es el cierre de un aeropuerto entero por un asunto de seguridad, según un ex jefe de seguridad de United Airlines. Por lo general, los funcionarios intentarán focalizar las medidas de seguridad para aislar el riesgo si un avión o una aerolínea específicos están amenazados, en lugar de cerrar el aeropuerto, dijo Rich Davis, ahora asesor sénior de seguridad en la empresa de mitigación de riesgos International SOS.
La postura de la presidenta Sheinbaum se da en el contexto de una relación bilateral marcada por la cooperación en materia de seguridad, pero también por tensiones derivadas de la falta de comunicación oficial entre ambos gobiernos. La mandataria federal ha sostenido en diversas ocasiones que México debe ser tratado como un socio estratégico y no como un territorio donde Estados Unidos pueda operar sin coordinación ni transparencia. En ese sentido, la exigencia de un informe oficial sobre lo ocurrido en El Paso busca establecer un precedente sobre la necesidad de notificaciones formales cuando operativos estadounidenses tengan potenciales implicaciones para México.
El incidente también ha reavivado el debate sobre la presencia de drones en la frontera común y las capacidades tecnológicas desplegadas por ambos países para enfrentar esta amenaza. Mientras que el Departamento de Seguridad Nacional ha documentado miles de incursiones anuales de artefactos no tripulados procedentes del lado mexicano, el gobierno mexicano ha señalado en reiteradas ocasiones que carece de información oficial que acredite que dichos dispositivos sean operados por cárteles o que partan desde territorio nacional con fines ilícitos.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha sostenido reuniones de trabajo con autoridades de la Embajada de Estados Unidos en México para solicitar formalmente los informes técnicos y operativos relacionados con el cierre del espacio aéreo de El Paso. Fuentes de la dependencia señalaron que hasta el momento no se ha recibido respuesta sustantiva por parte del gobierno estadounidense, más allá de la declaración pública del secretario Sean Duffy.
Organizaciones civiles dedicadas a la defensa de los derechos humanos en la frontera han manifestado su preocupación por la posibilidad de que el gobierno estadounidense utilice el argumento de los drones de cárteles para justificar medidas unilaterales que afectan a comunidades fronterizas de ambos lados. La Coalición de Derechos Humanos de la Frontera Sur emitió un comunicado en el que exhorta a ambos gobiernos a establecer protocolos binacionales de actuación ante este tipo de incidentes.
El cierre del aeropuerto de El Paso, aunque breve, generó pérdidas económicas estimadas en varios millones de dólares para aerolíneas comerciales, pasajeros y negocios locales. La Cámara de Comercio de El Paso ha solicitado una reunión con autoridades de la FAA y del Departamento de Transporte para recibir explicaciones detalladas sobre lo ocurrido y exigir garantías de que no se repetirá una medida de esta magnitud sin la debida coordinación con las autoridades locales y federales.
La presidenta Sheinbaum concluyó su mensaje señalando que el gobierno de México mantendrá una postura firme en defensa de la soberanía nacional y exigirá que cualquier operación estadounidense con potenciales efectos en territorio mexicano sea previamente notificada y acordada entre ambas naciones. “No vamos a aceptar que se utilice el nombre de México sin sustento oficial. Si hay algo que investigar, que lo compartan. Si no, que asuman su responsabilidad y nos informen con claridad”, sentenció.
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