Ebrard afirma que el T-MEC “ya sobrevivió” y se mantendrá

El secretario de Economía descarta que el tratado trilateral esté en riesgo pese a amenazas de Donald Trump de volverlo bilateral

Redacción
16 vistas

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, afirmó este sábado que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “ya sobrevivió” y no está en riesgo de desaparición o de convertirse en un acuerdo bilateral, pese a los recientes señalamientos del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha amenazado con llevar el pacto comercial a un esquemu de dos naciones. Las declaraciones fueron ofrecidas al término de la cuarta reunión plenaria del grupo parlamentario de Morena en el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde el funcionario sostuvo que el proceso de revisión del tratado avanza conforme a lo previsto y con un alto nivel de coordinación entre los tres países.

Ebrard explicó que la fase de consultas conjuntas entre México, Estados Unidos y Canadá está por concluir, lo que permitirá iniciar formalmente la revisión establecida en el propio tratado. “Estamos ya terminando las consultas de cada país y, por lo tanto, estamos en tiempo y forma conforme a lo previsto para la revisión del tratado que tenemos con Estados Unidos y con Canadá”, señaló el titular de Economía. Subrayó que el simple hecho de que se estén realizando consultas combinadas entre las tres naciones es un indicador claro de un proceso coordinado y de que la etapa de incertidumbre sobre la continuidad del acuerdo ha sido superada.

El secretario fundamentó su confianza en la imposibilidad práctica de desintegrar la relación económica regional, destacando especialmente los vínculos estratégicos entre Estados Unidos y Canadá en sectores clave. “Yo pienso que ya es un hecho porque el tener consultas combinadas los tres países ya te habla de un proceso coordinado entre los tres. Ya pasamos esa etapa”, afirmó. Esta postura busca contrarrestar la narrativa de inestabilidad que ha generado la retórica de Trump, quien en varias ocasiones ha sugerido que buscaría renegociar el T-MEC bajo términos bilaterales si es reelegido, argumentando que los acuerdos trilateralesson más complejos y menos favorables para los intereses estadounidenses.

En otro punto relevante de su intervención, Ebrard descartó que la postura de México de brindar ayuda humanitaria a Cuba, reiterada esta semana por la presidenta Claudia Sheinbaum, afecte las negociaciones del T-MEC. El funcionario categorizó la asistencia a la isla como una definición de política exterior soberana. “La posición mexicana está claramente establecida, la estableció la presidenta. Está dentro de la categoría de ayuda humanitaria. ¿Si afecta la negociación del tratado? Hasta ahorita no”, afirmó. Esta separación conceptual busca aislar las tensiones diplomáticas en un tema específico (Cuba) de la agenda comercial, que considera de naturaleza distinta y regida por sus propios mecanismos.

El T-MEC, que entró en vigor en julio de 2020, incluye una cláusula de revisión programada para 2026, donde las partes pueden evaluar su funcionamiento y proponer ajustes. La administración de Trump ha utilizado esta ventana como una plataforma para presionar por concesiones, particularmente en temas como reglas de origen automotriz, políticas laborales y disposiciones energéticas. Sin embargo, la estructura legal del tratado hace imposible que un país lo transforme unilateralmente en un acuerdo bilateral sin el consentimiento de los otros dos firmantes, un punto de fortaleza jurídica en el que se apoya la postura mexicana.

La afirmación de Ebrard refleja una estrategia de comunicación orientada a proyectar certidumbre hacia los mercados y los inversionistas, en un momento de volatilidad política por la campaña electoral en Estados Unidos. Al declarar que el tratado “ya sobrevivió”, el gobierno mexicano busca cerrar el capítulo de especulaciones sobre su posible terminación y enfocar el debate en los ajustes técnicos de la revisión, más que en su existencia misma. Este mensaje está dirigido tanto a la comunidad empresarial nacional como a los socios comerciales, reiterando que México considera al T-MEC como un pilar permanente de su integración económica.

El desarrollo de las consultas técnicas en las próximas semanas será crucial para definir la agenda concreta de la revisión. Temas como la interpretación de las reglas de origen, la implementación de los estándares laborales y los mecanismos de solución de controversias estarán sobre la mesa. La posición firme de México, articulada por Ebrard, sugiere que el país no está dispuesto a ceder en los principios fundamentales del tratado, al tiempo que está abierto a discusiones técnicas que mejoren su operación. La capacidad de los tres países para mantener el T-MEC como un instrumento trilateral funcional será una prueba clave de la resiliencia de la integración económica de América del Norte frente a presiones políticas coyunturales.

Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media.

También te puede interesar