El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que los palestinos no tienen otra opción que abandonar la Franja de Gaza, insistiendo en que Jordania y Egipto deberían acoger a los desplazados.
Durante una conferencia en el Despacho Oval de la Casa Blanca, Trump describió la situación en Gaza como «un montón de escombros», asegurando que la región «es insegura, antihigiénica y no apta para vivir».
“No tienen alternativa en este momento. Gaza está completamente demolida, sin edificios en pie. No es un lugar en el que alguien quiera vivir”, afirmó el mandatario estadounidense. El presidente republicano insistió en que los gazatíes aceptarían con gusto mudarse a un «lugar seguro y bonito» si tuvieran la oportunidad. También dejó entrever que otros países de la región podrían participar en la reubicación de los palestinos.
“Podría ser más de uno y de dos. Podrían vivir en un lugar que podría ser hermoso y seguro”, señaló Trump.
Además, al ser cuestionado sobre si apoyaría la creación de asentamientos israelíes en Gaza, Trump evitó una respuesta directa, pero enfatizó la necesidad de «limpiar la zona y hacer algo con ella».
Las declaraciones de Trump han provocado una fuerte reacción en Gaza y Cisjordania. Miles de palestinos han salido a las calles para rechazar lo que consideran un intento de desplazamiento forzado.
Ahmed Ali Abu Uda, un residente de Gaza de 70 años, expresó su indignación:
“Somos los hijos de esta tierra. Nacimos aquí y no moriremos en ningún otro lugar”, afirmó.
Organizaciones palestinas y activistas han calificado las declaraciones de Trump como «un plan de limpieza étnica», señalando que la única solución viable es el reconocimiento de los derechos de los palestinos y la creación de un Estado independiente.
La propuesta de Trump ha sido rechazada categóricamente por Egipto y Jordania, cuyos gobiernos han descartado aceptar refugiados palestinos en su territorio.
El presidente egipcio Abdelfatah al Sisi y el rey de Jordania, Abdalá II, han reiterado su oposición a cualquier plan de reubicación forzada, argumentando que ello desestabilizaría la región y pondría en peligro la identidad palestina.
A esta postura se han sumado Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar, la Autoridad Palestina y la Liga Árabe, todos ellos han rechazado la idea de trasladar a los palestinos fuera de Gaza y Cisjordania, exigiendo en su lugar una solución justa y duradera al conflicto.
Las declaraciones de Trump se producen horas antes de su reunión con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca.
Además, el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva para retirar a EE.UU. del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y reafirmó la suspensión de fondos para la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), una medida que ha sido fuertemente criticada por la comunidad internacional.
