La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen de reforma que transfiere el mando de la Guardia Nacional a las Fuerzas Armadas, generando un intenso debate entre los legisladores. La reforma modifica varios artículos de la Constitución, incluyendo el Cuarto Transitorio, que especifica que el titular de la Guardia Nacional será un General de División en activo, designado por el Presidente a propuesta de la Secretaría de la Defensa Nacional. En ausencia de personal con ese rango específico en la Guardia Nacional, la posición será ocupada por un General de División del Ejército capacitado en seguridad pública.
La medida fue respaldada por el bloque de Morena, PT y Verde, que argumenta que esta reforma es un paso necesario para enfrentar de manera más efectiva el crimen organizado. Los legisladores de estos partidos sostienen que las actuales tácticas de seguridad pública requieren una actualización y que el modelo propuesto evitará las violaciones a los derechos humanos observadas en el pasado. La reforma fue aprobada con 22 votos a favor y 18 en contra, destacando el apoyo de los diputados Leonel Godoy, Guadalupe Chavira y Gerardo Fernández Noroña, quienes promovieron la idea de fortalecer las instituciones para construir la paz.
El vicecoordinador Leonel Godoy defendió la reforma como un «nuevo modelo» para combatir al crimen organizado, argumentando que se trata de una reforma civilista en contraste con las estrategias del presidente Felipe Calderón. Godoy y otros miembros de Morena pidieron colaboración y buena fe de la oposición para implementar la reforma, enfatizando que esta no tiene intenciones represivas y que no generará daños colaterales.
Sin embargo, la oposición, representada por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, criticó la reforma, considerándola una puerta abierta a la militarización de México y una traición al acuerdo de 2019, cuando se prometió que la Guardia Nacional operaría bajo un mando civil. Los críticos argumentan que esta reforma traiciona la promesa de una institución diferente a las anteriores y que podría llevar a un incremento en la militarización del país.
En el debate, la diputada Guadalupe Chavira de Morena argumentó que la violencia en México está profundamente ligada a la impunidad, y que la reforma busca una solución integral que mejore la impartición y procuración de justicia. La reforma también cuenta con el respaldo de algunos morenistas como Hamlet Almaguer, quien confía en que la incorporación de la Guardia Nacional en tareas de investigación ayudará a reducir la incidencia criminal, similar a los resultados observados durante la gestión de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.
