En las diferentes religiones politeístas que han existido en la historia de la humanidad, es usual encontrar que los aspectos de la naturaleza como los rayos, las mareas, el viento, son asociados a uno o más dioses y diosas. De igual manera los sentimientos como el amor idealista, el amor carnal o pasional, la furia, entre otros, tienen dioses que los representan, como Afrodita, Eros, Phobos y otros más del panteón griego. Así que es natural preguntarnos ¿Quién es la diosa o dios de las matemáticas?
Una primera propuesta para responder a esta pregunta se encuentra en el anecdotario del destacado matemático indio Srinivasa Ramanujan, un genio con una historia trágica pero llena de descubrimientos fascinantes que revolucionaron las matemáticas del primer cuarto del siglo veinte. En sus apuntes relataba que sus ideas para propiedades matemáticas le venían en sueños y que estas eran dadas por la diosa Namagiri, una avatar de la diosa Lakshmi, esposa de Vishnu y de quien se podría pensar que era su contraparte femenina. Lakshmi es considerada la diosa creadora del mundo, diosa de la belleza y de la fortuna. En el panteón griego es identificada con Afrodita, la Venus romana, con quien comparten un mito de nacimiento similar, a partir de la espuma del océano primigenio, en específico, por parte de Urano en el caso de Afrodita.

En la mitología griega podríamos pensar entonces que es Afrodita quien tiene el crédito de las matemáticas, pero quien se lleva su potestad es Atenea, como diosa de la tecnología, la inteligencia y de las ciencias. Aunque también se asocian a Urania, la musa de la astronomía, de quien surge como hijo Lino, el creador del ritmo y la armonía. Urania, como bien podemos sospechar, es hija de Urano, el padre cielo, el creador del universo. ¡Que coincidencia!
En la mayoría de las representaciones de Urania se le ve vestida de azul, recordándonos su origen celeste, con un globo terráqueo en una mano y en la otra portando un compás, símbolo de la medición. De igual manera es común encontrar algunos otros instrumentos geométricos como escuadras y reglas a los pies de la musa, nuevamente dándonos a entender su reinado sobre las matemáticas, en particular de la geometría tan utilizada para las mediciones astronómicas.
En el mundo maya las matemáticas y la astronomía eran atribuidas a Kukulcán-Quetzalcoatl, quien en principio no es una deidad femenina pero está asociado al planeta Venus, la estrella de la mañana. Escudriñando un poco en la mitología mapuche, venus era representado por la estrella de ocho puntas llamada Guñelve, que es una forma de la estrella de ocho puntas usual, formada por dos cuadrados, uno rotado 45 grados y encima de otro, formando puntas de ángulos rectos, por cierto, también llamada ¡¡estrella de Lakshmi!! Otra coincidencia!?

