La Fiscalía General de la República (FGR) descubrió un túnel de 700 metros de longitud, presuntamente utilizado por el crimen organizado, durante un cateo realizado el martes por la tarde en una vivienda de la colonia Nueva Tijuana. La estructura, que conectaba con una bodega en San Diego, California, operaba desde hace más de una década y contaba con sistemas de iluminación y ventilación, según confirmaron autoridades mexicanas.

El hallazgo se produjo luego de que EE.UU. alertara a México sobre la existencia del pasadizo. La entrada, oculta bajo el piso de la casa, se activaba mediante un mecanismo hidráulico y requería descender 13.5 metros por una escalera metálica oxidada.
Detalles de la estructura clandestina
El túnel cruzaba bajo viviendas, calles y una comandancia de la Guardia Nacional, evidenciando su complejidad. Aunque no se realizaron detenciones —la propiedad estaba vacía—, se encontraron víveres y rastros de actividad reciente. Vecinos expresaron sorpresa, ya que nunca notaron movimientos sospechosos.

Este es el primer narcotúnel descubierto en la región en dos años, recordando la época de mayor auge de estas construcciones bajo el mando de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
¿Qué son los narcotúneles y por qué se construyen?
Los narcotúneles surgieron en los 90 como respuesta al fortalecimiento de la vigilancia fronteriza. Usados para tráfico de drogas, armas y personas, su diseño ha evolucionado desde pasadizos rudimentarios hasta estructuras con rieles, electricidad y ascensores.

El primero fue detectado en 1990 en Agua Prieta, Sonora, y desde entonces, se han localizado más de 180, principalmente en Baja California, Sonora y Chihuahua.
Implicaciones del hallazgo
Este descubrimiento refleja la persistencia del crimen organizado en adaptar sus métodos. Autoridades de ambos países reforzarán la colaboración binacional para detectar infraestructuras similares.
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