Desafíate: Sigue adelante

KEYWORDS Fenomenología, Introspección, Existencialismo, Experiencia, Realidad, Ontología, Liderazgo, Estoicismo.

Cristian Trejo
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En la trascendencia, así como en el ocaso; estamos en constante co-creación llevando acabo acciones para dar significado a cada interlocución dentro de la vida, estar diseñando constantemente sistemas que se adapten a una realidad cada vez más confusa o porque no decirlo cada menos adaptable para muchos, es una disciplina que considero nunca se debe de dejar de ejercer, si bien no todos poseen las mismas habilidades y la formación es diferente para llevarlo a la practica, depende del compromiso y enfoque en pro de la productividad personal que cada uno se proponga, aboliendo contundentemente la apatía y melancolía que envuelve al mundo en algunas ocasiones; ser un impulso y no un freno parece ser la fórmula de posibles soluciones en la toma de decisiones, en el terreno por mas escabroso que parezca; si bien, puede parecer que se esta remando contracorriente y no se tiene un rumbo fijo, el objetivo es claro, seguir adelante, aunque siempre es viable replantear el camino, tomando en consideración de no perder el objetivo.

En la contracción de la incertidumbre y la nubosidad del panorama; en algunas ocasiones; la toma de decisiones pueden surgir de manera espontánea bajo fenómenos internos o externos (sin desacreditarlo) pueden trascender a la razón consciente, bajo un impulso que no precisamente se puede entender como una reacción instintiva, sino una parte integral de nuestra naturaleza que influye poderosamente en el curso de nuestras acciones, donde se están adaptando a condiciones opuestas, el impulso se puede entender como la deliberación racional e irracional, consciente e inconsciente. Y tal parece que la adversidad comprueba una vez más que fortalece la entereza y el carácter. Para la filósofa Simone de Beauvoir (El segundo Sexo), en su visión menciona,el impulso y la acción están profundamente relacionados con la autenticidad de la existencia humana. Para Beauvoir, el impulso no es solo un producto de la biología o la psicología, sino una manifestación de la libertad humana frente a las restricciones externas, es decir, esta en nuestra naturaleza.

Para tratar de lograr un mejor entendimiento, podemos aludir a la siguiente metáfora; donde imaginemos por un momento que un individuo se encuentra en mar abierto en un barco, y este individuo se debate el conjetura de tomar decisiones a lo largo de su vida; el mar (simbólicamente) representa la incertidumbre del futuro a la que se expone; las olas, los acontecimientos que son impredecibles, mientras que el viento que ondea las velas es el impulso, el cual a veces puede ser suave y otras veces más es fuerte, desde luego estos elementos permiten al barco moverse y buscar el rumbo hacia su destino; hay que considerar que no siempre y en la mayoría de las ocasiones la dirección y corriente están bajo nuestro control, pero aún con ello la habilidad corre a favor de aquel que tiene el timón. No importa que sucesos lleguen a pasar dentro de la vida, la técnica esta en como respondemos ante lo que sucede, y para eso se requiere de entereza.

Friedrich Nietzsche (Así hablo Zaratustra), menciona, sobre la fuerza vital comoimpulso que los individuos tienen por superar sus limitaciones y alcanzar un estado de poder y creatividad superior; Nietzsche, habla sobrela voluntad del poder comofuerza primaria que impulsa a las personas, al actuar de acuerdo con sus deseos y pasiones más profundas. Y entonces es loable prguntar ¿Qué es lo que te impulsa a tí a seguir adelante?. El impulso, dejándolo atrás como enemigo de la razón, se puede observar como parte de una fuerza creativa, cuando se asimila, permite al individuo convertirse en el superhombre (del que tanto habla Nietzsche), ese alguien que es capaz de crear su propio camino sin depender de las normas sociales preestablecidas.

Si bien, el individuo que es el navegante no puede depender únicamente del viento (impulso) para dirigirse hacia su destino, necesita del apoyo de herramientas (como un mapa, compás, catalejo, sextante, etc.) para lograr una visión lo más clara posible de hacia donde se quiere ir; no obstante, el viento es solo un factor externo, es un elemento vital del viaje, que se vuelve a su vez, un compañero del viajero

La decisión no radica solo en el impulso, no solo puede ser visto como esa energía inicial que nos empuje a actuar, a veces de manera inmediata y sin una reflexión profunda o analítica, pero sin, la cual sería imposible iniciar cualquier tipo de acción. Deponer la emoción y actuar bajo la razón se puede obtener mayor claridad de a donde se quiere ir. La toma de decisiones impulsiva no debe ser demonizada, sino comprendida como una parte integral de la vida humana. El observar bajo integración de un marco de posibilidades y reconocer el impulso no solo como una fuente de caos, sino como una fuerza potencialmente liberadora y creativa, es reconocer que estamos avanzando, tal parece que la clave está en saber cuándo someterlo a la reflexión racional y cuándo dejarse guiar por él. Es algo que solo se obtiene con la experiencia y tiempo. La verdadera sabiduria reside en la capacidad de adaptarse a los cambios sin perder de vista el destino final y más aún sin comprometer nuestra originalidad.

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