En un escenario marcado por las tensiones migratorias derivadas de las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que el país ha recibido a más de 4,000 personas deportadas durante la primera semana de su gobierno.
Entre el 20 y el 26 de enero, se contabilizaron 4,094 deportaciones, siendo la mayoría ciudadanos mexicanos. Según Sheinbaum, no se ha registrado un aumento significativo en las cifras, aunque el gobierno mexicano mantiene una postura firme en defensa de los derechos humanos, gestionando quejas cuando se detectan violaciones.
El anuncio se realizó tras el reciente desacuerdo entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y Donald Trump, relacionado con las repatriaciones migratorias. Sheinbaum recordó que la repatriación no es un fenómeno nuevo para México, destacando la experiencia acumulada en administraciones previas, incluidas las de Andrés Manuel López Obrador, en las gestiones tanto de Trump como de Joe Biden.
Sheinbaum enfatizó la coordinación entre las autoridades migratorias de ambos países, mencionando reuniones virtuales para organizar las acciones en la frontera norte. «Hemos preparado centros de atención específicos para recibir a nuestros connacionales deportados. Algunos ya están funcionando y otros están en proceso de finalización», declaró.
Como parte de la respuesta ante las políticas migratorias, la mandataria destacó la implementación del programa México te abraza. Esta iniciativa tiene como objetivo principal brindar apoyo a los migrantes afectados por la política Quédate en México, que obliga a personas de diversas nacionalidades a esperar en territorio mexicano antes de ingresar a Estados Unidos. Este programa reafirma el compromiso de México con sus ciudadanos y con la gestión humanitaria de la migración.
