Colectivos de familias buscadoras de personas desaparecidas denunciaron este jueves en la Ciudad de México que personal del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (INCIFO) incurre en prácticas de abuso de poder, negligencia, mal manejo de restos humanos y nepotismo. Las acusaciones surgen a raíz de fotografías y videos filtrados, donde se observa a trabajadores manipulando cuerpos sin protocolos, en algunos casos con aparente burla, y señalan directamente al subdirector de Tanatología, Andrés Oriol Morales.
Crecen denuncias contra el INCIFO en la Ciudad de México
La indignación y el hartazgo volvieron a manifestarse entre los colectivos de familiares que buscan a sus desaparecidos en la capital del país. Mediante un comunicado conjunto, organizaciones como Una luz en el camino, Hasta Encontrarles CDMX, el Frente Nacional por las 40 Horas y el Programa de Derechos Humanos de la Ibero denunciaron públicamente una serie de malas prácticas en el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO).
Los señalamientos incluyen trato indigno a cuerpos humanos, negligencia en el manejo de restos óseos, abuso de poder, y nepotismo al interior del instituto. En particular, acusan al subdirector del área de Tanatología, Andrés Oriol Morales, de encabezar o permitir dichas prácticas, lo cual compromete gravemente los procesos de identificación y dignificación de personas fallecidas.

Imágenes filtradas muestran manipulación indebida de cuerpos
El detonante de la denuncia fue la filtración de imágenes y videos que exhiben un trato inhumano hacia cadáveres en custodia del INCIFO. En uno de los materiales, presuntamente se ve a Morales manipulando la tapa de un cráneo humano sin ningún protocolo profesional. En otros videos, trabajadores jalan cuerpos sin protección ni cuidado, en escenas que —según los denunciantes— fueron realizadas en tono de burla y con conocimiento de los mandos superiores.
Estos hechos refuerzan las sospechas que durante años han tenido las madres buscadoras sobre el manejo irregular de restos humanos en instituciones forenses. Jaqueline Palmeros, líder del colectivo Una luz en el camino, aseguró que este tipo de material evidencia un patrón de impunidad dentro del instituto.
“Nos afecta directamente a las familias buscadoras. Parte de la estrategia del nuevo gabinete de búsqueda incluye exhumaciones en agosto, pero con estas condiciones no hay garantías”, expresó Palmeros.

Acusan ambiente laboral tóxico y falta de insumos
A estas denuncias se suman las realizadas por el propio personal del INCIFO. El pasado jueves 19 de junio, un grupo de trabajadores se manifestó a las afueras del instituto para exigir mejores condiciones laborales, insumos suficientes para los análisis forenses, y denunciar una política interna de favoritismo y acoso laboral.
Los inconformes señalaron que se ha instalado un clima de violencia y hostigamiento al interior del INCIFO, donde los cargos clave son ocupados por personas relacionadas entre sí, lo que ha derivado en nepotismo y desplazamiento de personal con experiencia en favor de vínculos personales o políticos.
Colectivos exigen intervención inmediata de autoridades
Ante la gravedad de los hechos, los colectivos firmantes del comunicado hicieron un llamado urgente a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y a la Fiscalía capitalina para intervenir de forma inmediata y garantizar el respeto a la dignidad de los cuerpos y a los derechos de las familias que los buscan.
Asimismo, pidieron transparencia en los procesos de identificación forense y el establecimiento de protocolos efectivos de monitoreo interno. Los colectivos reiteraron que muchos de estos casos no se limitan a lo administrativo, sino que pueden constituir violaciones a derechos humanos, al atentar contra la dignidad de las personas fallecidas y obstaculizar los procesos de verdad y justicia.

“No podemos guardar silencio mientras se juega con los cuerpos de nuestros seres queridos. Pedimos justicia, respeto y un trato digno para quienes ya no están”, concluye el comunicado.
Incertidumbre ante futuras exhumaciones
Uno de los puntos más sensibles para las familias buscadoras es que estas irregularidades ponen en riesgo las exhumaciones programadas para agosto, parte de la estrategia federal y local para la localización de personas desaparecidas. Con la cadena de custodia comprometida y la confianza rota, muchas organizaciones ven incierto el futuro del programa de identificación de restos en la capital.
La situación actual plantea un nuevo reto para las instituciones, que deberán demostrar con hechos su compromiso con la verdad y la justicia. Para los colectivos, el problema ya no solo es técnico, sino profundamente ético y político.
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