Los secretarios de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, y de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvieron una llamada telefónica para abordar temas de seguridad compartida, centrados en el combate a los cárteles, el tráfico de drogas y la seguridad fronteriza.
En un comunicado oficial, la vocera del Departamento de Estado, Tammy Bruce, detalló que ambos países discutieron acciones conjuntas para desmantelar organizaciones criminales, frenar el tráfico de fentanilo y armas, y fortalecer los controles migratorios.
Durante la conversación, Rubio expresó su reconocimiento al gobierno mexicano por incrementar la presencia de la Guardia Nacional en la frontera, recibir vuelos de deportación y repatriar migrantes a sus países de origen.
“El secretario Rubio expresó su aprecio por los recientes esfuerzos de México para frenar la migración ilegal, incluyendo el despliegue adicional de tropas, la recepción de vuelos de deportación y la repatriación de migrantes ilegales”, indicó Bruce.
Pese a la importancia de estos acuerdos, esta es la segunda vez que Rubio y De la Fuente dialogan sin reunirse en persona, lo que ha generado críticas sobre la falta de un diálogo diplomático más sólido.
Cabe destacar que, en su primera gira por Latinoamérica como secretario de Estado, Rubio optó por excluir a México de su agenda, lo que evidencia una relación bilateral marcada por la presión política y comercial impuesta por la administración de Donald Trump.
El presidente estadounidense ha condicionado el futuro de estas negociaciones a la implementación de medidas más estrictas contra la migración y el narcotráfico. Por ello, anunció aranceles del 25% sobre México y Canadá, aunque postergó su entrada en vigor hasta el 4 de marzo, tras obtener compromisos para reforzar la seguridad fronteriza.
Durante esta pausa arancelaria, Marco Rubio liderará las negociaciones con México para definir los próximos pasos en materia de política migratoria y de seguridad, consolidando el endurecimiento de las medidas impulsadas por Trump.
La relación entre ambos países sigue marcada por tensiones diplomáticas, en las que México enfrenta presiones económicas y políticas para alinearse con los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.
