Tras ser abandonado en las calles de Tultitlán el 11 de febrero, un recién nacido de apenas horas de vida inició una batalla por sobrevivir. Ingresado al Hospital Regional de Alta Especialidad “Bicentenario de la Independencia” del ISSSTE, el pequeño enfrentó hipotermia y deshidratación crítica. Sin embargo, gracias a la intervención médica oportuna —incluyendo neuroprotección, un área pionera en este centro—, logró recuperarse en un mes.
Cuidados Especializados y Protocolos de Protección
El equipo médico aplicó vacunas esenciales (Hepatitis B y BCG) y realizó pruebas de tamiz metabólico, auditivo y cardiológico, sin detectar enfermedades congénitas. Su evolución neurológica y metabólica fue monitoreada estrechamente, asegurando su alta con salud estable. Durante su internamiento, el hospital coordinó con la Fiscalía General de Justicia del Edomex y el DIFEM para garantizar su protección legal.
La Batalla Legal por la Custodia
Mientras el bebé luchaba por su vida, sus padres biológicos, Lucio y Diana, enfrentaron cargos por homicidio en grado de tentativa. Las abuelas materna y paterna manifestaron su deseo de obtener la custodia, aunque no está claro si iniciaron procesos legales. Por ahora, el DIFEM mantiene su custodia temporal, actuando como su representante legal mediante la Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
Prospectiva:
El futuro del menor dependerá de las resoluciones judiciales y los procesos de adopción. Si las abuelas no formalizan su reclamo, el DIFEM podría buscar una familia adoptiva, priorizando su bienestar integral. Este caso reabre el debate sobre políticas de protección infantil y responsabilidad parental en México, destacando la urgencia de reforzar redes de apoyo para neonatos en situación de vulnerabilidad.
