La relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa un nuevo episodio de tensión luego de que congresistas republicanos exigieran al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum frenar el envío de petróleo a Cuba, al considerar que se trata de un apoyo a una dictadura, mientras la mandataria mexicana defendió la medida como una decisión soberana, legal y de carácter humanitario, enmarcada en una relación histórica entre ambos países.
Presiones desde el Congreso de Estados Unidos
La controversia se intensificó luego de que legisladores estadounidenses, principalmente del Partido Republicano, dirigieran mensajes directos al gobierno mexicano para exigirle definir su postura frente a Cuba y Estados Unidos, señalando que la ayuda petrolera a la isla podría traer consecuencias en la relación bilateral.
El congresista Carlos Giménez advirtió públicamente que, de mantenerse el apoyo energético a Cuba, el gobierno de México podría enfrentar “severas consecuencias”, sin detallar el tipo de medidas que podrían adoptarse desde Washington.
Estas declaraciones se dieron en un contexto regional marcado por una creciente presión de Estados Unidos contra gobiernos que considera autoritarios en América Latina.
María Elvira Salazar lanza mensaje directo a Sheinbaum
La congresista María Elvira Salazar fue aún más explícita al acusar al gobierno mexicano de permitir y respaldar dictaduras como las de Cuba y Venezuela mediante el envío de petróleo.
Acusaciones por envío de crudo
Durante una audiencia del Subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes sobre el Hemisferio Occidental, Salazar afirmó haber enviado un mensaje claro a la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que la historia juzgará la postura de México ante estos regímenes.
En redes sociales, la legisladora sostuvo que México ha enviado en los últimos cuatro meses 55 buques petroleros a Cuba, con un valor superior a 3 mil millones de dólares, y cuestionó abiertamente el motivo de dicha ayuda.
“México es demasiado importante como para quedarse al margen. Debe apoyar a Estados Unidos en la defensa de la libertad en el Hemisferio Occidental”, escribió.
Respuesta de Claudia Sheinbaum: decisión soberana
Ante los señalamientos, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió de manera directa durante su conferencia matutina, subrayando que la política exterior de México se rige por principios de soberanía, legalidad y humanismo.
Sheinbaum aseguró que la relación con Cuba no es nueva ni responde a coyunturas políticas recientes, sino que forma parte de una tradición diplomática del Estado mexicano que se ha mantenido durante distintos gobiernos y partidos políticos.
Enfoque humanitario
“La posición de México es soberana y tiene que ver con el humanismo que representamos. Los pueblos no tienen por qué sufrir. El bloqueo es una acción muy compleja y quien sufre es el pueblo”, afirmó la mandataria.
Recalcó que la ayuda energética se realiza dentro del marco legal y no debería influir negativamente en la relación con Estados Unidos.
Una relación histórica entre México y Cuba
Sheinbaum explicó que el envío de petróleo a Cuba es parte de una cooperación histórica que se remonta a varias décadas atrás y que ha incluido inversiones, asistencia técnica y acuerdos financieros.
Cronología de la cooperación energética
La presidenta recordó que en 1994, el gobierno mexicano realizó una inversión de 350 millones de dólares para la modernización de la refinería de Cienfuegos, bajo un esquema de intercambio de deuda por inversión.
Posteriormente, en 2013, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, México condonó el 70% de la deuda histórica que Cuba mantenía con Petróleos Mexicanos, mientras que el resto fue reestructurado para fomentar el comercio bilateral, con la participación de Bancomext.
Estos antecedentes, subrayó, demuestran que la cooperación energética no es una decisión improvisada ni reciente.
Contexto regional y presión internacional
El cruce de declaraciones ocurre en un escenario de mayor confrontación regional, luego de que el expresidente Donald Trump anunciara el bloqueo de buques petroleros vinculados a Venezuela, acusando al gobierno de Nicolás Maduro de financiar actividades criminales con recursos energéticos.
Estas medidas han endurecido la postura de sectores políticos estadounidenses frente a cualquier país que mantenga relaciones energéticas con gobiernos señalados como autoritarios.
México mantiene su postura
Pese a la presión, Sheinbaum insistió en que México continuará con su política exterior basada en la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, principios históricos de la diplomacia mexicana.
Indicó que la cooperación con Cuba se mantendrá mientras se realice dentro de la legalidad y responda a razones humanitarias, dejando claro que México no aceptará imposiciones externas sobre decisiones soberanas.
