La Corte Suprema de Estados Unidos ha aceptado una apelación presentada por el gobierno del presidente Joe Biden respecto a la regulación de las armas de fuego conocidas como «armas fantasma», cuya rastreabilidad es difícil debido a la ausencia de números de serie.
La regulación en cuestión, implementada en 2022, amplió la definición de arma de fuego según la ley federal para incluir piezas sin terminar, como el marco de una pistola o el receptor de un arma larga, exigiendo que estas piezas cuenten con licencia y números de serie para facilitar su rastreo. Además, los fabricantes deben realizar verificaciones de antecedentes antes de cualquier venta, al igual que con otras armas de fuego comerciales.
El Departamento de Justicia señaló que el número de armas fantasma incautadas en escenas de crímenes aumentó significativamente en los últimos años, alcanzando más de 19.000 en 2021.
La regulación fue impugnada y anulada por el juez federal de distrito Reed O’Connor en 2021, quien consideró que excedía la autoridad del Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés). Esta decisión fue confirmada en gran medida por un panel de la Corte Federal de Apelaciones del 5to Circuito.
Sin embargo, la Corte Suprema, por un estrecho margen de 5 votos a favor y 4 en contra, había mantenido la regulación en vigor mientras se resolvía la apelación. Los jueces John Roberts y Amy Coney Barrett se unieron a los miembros liberales de la corte para formar la mayoría en esta decisión. Por otro lado, los jueces Samuel Alito, Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Clarence Thomas habrían preferido suspender la regulación durante el proceso de apelación.
