América Ferrera, actriz de la multipremiada ‘Barbie’, (2023) cautivó al público con un monólogo (dentro de la cinta) en el que retrata la esencia de lo que significa ser mujer en la actualidad.
“Tienes que ser delgada, pero no demasiado delgada. Y nunca puedes decir que quieres ser delgada. Tienes que decir que quieres estar sana, pero también tienes que estar delgada. Tienes que tener dinero, pero no puedes pedir dinero porque eso es grosero. Tienes que ser una jefa, pero no puedes ser mala. Tienes que liderar, pero no puedes aplastar las ideas de otras personas. Se supone que te encanta ser madre, pero no hables de tus hijos todo el maldito tiempo. Tienes que ser una mujer de carrera, pero también estar siempre pendiente de otras personas. Tienes que responder por el mal comportamiento de los hombres, que es una locura, pero si lo señalas, te acusan de quejarte. Se supone que debes mantenerte bonita para los hombres, pero no tanto como para tentarlos demasiado o amenazar a otras mujeres porque se supone que eres parte de la hermandad. Pero siempre destaca y siempre sé agradecida. Pero nunca olvides que el sistema está amañado. Así que encuentra una manera de reconocer eso, pero también sé siempre agradecida. Nunca hay que envejecer, nunca ser grosera, nunca presumir, nunca ser egoísta, nunca caer, nunca fallar, nunca mostrar miedo, nunca salirse de la raya. ¡Es muy difícil! ¡Es demasiado contradictorio y nadie te da una medalla o dice gracias! Y resulta que, de hecho, no solo lo estás haciendo todo mal, sino que además todo es culpa tuya”.
Cada una de esas líneas resonó profundamente en miles de mujeres que vimos la película (incluyendo a quien escribe), puesto que es la realidad que hemos vivido.
La película Barbie pone el foco sobre la brecha de género, el techo de cristal, los prejuicios, la violencia y muchas otras problemáticas que enfrentamos las mujeres hoy en día.
Sin duda ha habido avances en cuanto a derechos, igualdades y oportunidades, pero la deuda es histórica. Si tomamos en cuenta, que por ejemplo, en México, las mujeres comenzamos a votar apenas hace 70 años, o que en nuestras cámaras legislativas apenas se alcanza la paridad y esto, es impulsado por leyes que obligan a los partidos políticos a cubrir cuotas de género. Medidas que debieran ser casi naturales y no por obligación, dejan ver qué sin estas imposiciones, las oportunidades para las mujeres podrían ser aún más limitadas.
Las cifras de violencia contra la mujer no se detienen en México y el mundo. A pesar de la gravedad, persiste un significativo desconocimiento sobre lo que implica un feminicidio y la violencia hacia mujeres y niñas.
Leyes como la “Olimpia” y “Malena”, representan avances importantes para las mujeres mexicanas en su lucha contra las injusticias, exigiendo a las autoridades el trato adecuado ante delitos terribles en los que, sin ellas, los culpables tendrían penas o sentencias más ligeras. En la mayoría de los casos, los agresores han sido hombres y en un porcentaje muy significativo sus parejas o cercanos a la familia.
Esta semana el Senado aprobó que deportistas reciban igual salario base, sin importar género, discapacidad, edad u otras condiciones. Este es un gran paso ya que, en los casos donde reinaba la desigualdad, como en la Liga de Futbol profesional, hay diferencias de hasta 80% en el salario entre hombres y mujeres.
Las mujeres hemos ganado batallas en el mundo empresarial, como lo muestran las mexicanas CEOs de gigantes internacionales como Nissan, HItch, Transparent Business, etcétera. Con su trabajo han alcanzado la cumbre mundial para ser ejemplo a las demás de que cualquier objetivo es posible.
Los logros obtenidos con profesionalismo y trabajo combaten estereotipos, como “El club de Toby”. Hoy las mujeres ocupamos lugares con esfuerzo, demostrando que merecemos los puestos de poder a la medida de nuestros sueños, porque podemos, sin que se pregunten si nuestro género es capaz de realizar cualquier tarea que nos propongamos.
Campañas como “corre como niña” de Always, inspiran a las niñas y mujeres en el mundo y nos hacen ver que podemos lograr lo que nos propongamos. O la de Nike, “Juntas imparables”, donde deportistas nacionales se unen en un acto de sororidad, rompen estereotipos, reglas y triunfan juntas.
México es un país hermoso, lleno de valores, pero también es un país donde reina el machismo aún en nuestros días.
Donde mujeres madres y trabajadoras siguen luchando por igualdad de espacios, se espera que sean las mejores madres (con todo lo que implica), pero también las mejores trabajadoras y en muchas ocasiones sin redes de apoyo; maternar y trabajar se vuelve una carrera cuesta arriba, en la que el “sistema” no ofrece apoyo. Se necesitan condiciones como guarderías o escuelas, espacios en los que las madres puedan sentirse apoyadas para enfocar sus esfuerzos en el desarrollo profesional.
Algunas personas piensan que este día se conmemora para obtener ventajas dentro de la sociedad, considero (a manera personal), completamente incorrecta esta afirmación. Luchamos por la igualdad, ni más, ni menos. Pedimos poder trabajar libres, caminar libres, hacer deporte libres, amar libres, soñar libres, alcanzar nuestros sueños y disfrutar el éxito.
Ni una niña ni mujer más abusada, ninguna niña ni mujer más agredida, ninguna niña ni mujer más discriminada, ninguna niña ni mujer más desaparecida, ninguna niña ni mujer más asesinada.
Nos queremos fuertes, seguras, libres, empoderadas, soñadoras. QUEREMOS JUSTICIA, LIBERTAD E IGUALDAD, no menos.
Mayte Alejandra Barrios Cortés
Directora General Orus Media
