Condenan a 70 años a exalcaldesa de Amanalco por homicidio

Jair Figueroa
80 vistas

La exalcaldesa de Amanalco, María Elena Martínez Robles, fue sentenciada a 70 años de prisión por el delito de homicidio calificado en agravio del síndico municipal y del chofer del ayuntamiento, asesinados en enero de 2023 en el Estado de México. La resolución judicial se emitió tras comprobarse que la entonces presidenta municipal ordenó directamente el crimen para mantener el control político de la administración local.


Una sentencia histórica contra la corrupción y la violencia política

La condena impuesta a la exfuncionaria representa uno de los fallos más severos dictados contra una autoridad municipal en el Estado de México por delitos de alto impacto. El tribunal determinó que existieron pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad directa en la planeación y ejecución del doble homicidio, un caso que cimbró a la región sur del estado por la gravedad de los hechos y la presunta colusión con el crimen organizado.

De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, la investigación permitió reconstruir la cadena de decisiones que derivaron en la privación de la vida de las víctimas, identificadas con las iniciales G.J.R. (síndico municipal) y M.A.L.C. (chofer del ayuntamiento).


Cómo ocurrió el doble homicidio

Envío a una zona de alto riesgo

Las indagatorias establecieron que las víctimas fueron enviadas por instrucciones de su superior jerárquica a una zona considerada de alto riesgo, con presencia de grupos criminales. La supuesta encomienda consistía en acudir a una reunión en el municipio de Zacazonapan, sin que existiera un objetivo administrativo legítimo que justificara el traslado.

Hallazgo de los cuerpos

Un día después de su desaparición, los cuerpos de ambas personas fueron localizados al interior de un vehículo sobre la carretera Temascaltepec–Luvianos, a la altura de la comunidad La Alcantarilla, en el municipio de Zacazonapan. Las condiciones del hallazgo confirmaron que se trató de un ataque premeditado, descartando cualquier hipótesis de accidente o hecho fortuito.


Motivo del crimen: control político del municipio

Eliminación de un contrapeso interno

Según la Fiscalía, María Elena Martínez Robles ordenó el asesinato del síndico municipal con el objetivo de eliminar un contrapeso dentro del cabildo y conservar el control de las decisiones del gobierno local. El síndico habría manifestado desacuerdos con la forma de conducción de la administración, lo que lo convirtió en un obstáculo para la entonces alcaldesa.

Vínculos con un grupo criminal

Las autoridades acreditaron que la exalcaldesa mantuvo comunicación directa con integrantes de un grupo criminal con orígenes en Michoacán, a quienes habría solicitado ejecutar el crimen. La investigación documentó reuniones previas entre la funcionaria y miembros de esa célula delictiva, en las que se coordinaban acciones relacionadas con la operación del ayuntamiento.


Operación “Enjambre”: el despliegue para su captura

La detención de la exalcaldesa se realizó en el marco de la Operación “Enjambre”, una estrategia interinstitucional diseñada para desarticular redes criminales infiltradas en gobiernos municipales. El operativo contó con la participación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad del Estado de México.

Este fallo judicial constituye la onceava sentencia condenatoria derivada de dicha operación, la cual ha permitido la detención de decenas de objetivos prioritarios por su presunta relación con estructuras delictivas que operaban desde cargos públicos.


Sanciones adicionales y reparación del daño

Además de la pena privativa de la libertad, la sentencia contempla:

  • Pago de reparación del daño por más de 200 mil pesos para cada una de las víctimas.
  • Suspensión de derechos civiles y políticos de la exfuncionaria.
  • Reconocimiento judicial del carácter agravado del delito por la posición de poder que ostentaba la acusada.

Las autoridades subrayaron que la sanción busca sentar un precedente contra la violencia política y la utilización de cargos públicos para fines criminales.


Impacto político y social del fallo

El caso de Amanalco evidenció los riesgos de captura institucional en gobiernos locales y reavivó el debate sobre los mecanismos de control, fiscalización y prevención en municipios con alta presencia del crimen organizado. Especialistas consideran que la sentencia envía un mensaje contundente: el cargo no otorga impunidad.

Para las familias de las víctimas, el fallo representa un paso hacia la justicia tras más de un año de proceso judicial. Para las autoridades, refuerza la narrativa de cero tolerancia a la corrupción y a la violencia desde el poder.


Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media

También te puede interesar