Porqué el comunismo no le sirvió a Venezuela si… ve a China hoy? : respuesta de rubia para rubias …

Israel Gómez
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A ver: La pregunta suena inocente pero es venenosa.
Por qué en China el comunismo parece funcionar y en Venezuela terminó siendo una tragicomedia tropical con inflación, velas y nostalgia por el papel de baño y el jabón? Compa: no es el comunismo. Es cómo lo usan. Y quién lo administra. Y con qué cerebro. Y con qué intención!! Porque ideología sin capacidad es como dar un Ferrari a quien apenas distingue el freno del acelerador en una zona de vados. Algo así como dar una metralleta a un chango!!

China no es comunista como te lo vendieron en la clase de civismo, esa que te hace entender de qué van los honores a la bandera.

Focus: China es una potencia pragmática con discurso rojo y alma contable, estructurada, altamente estratégica. El Partido Comunista gobierna pero la economía juega a ser capitalista… con esteroides. Me explico: empresas privadas, inversión extranjera, exportaciones masivas, zonas económicas especiales y una obsesión casi patológica por producir, vender y crecer (por si no lo habían notado!).
Mao murió hace décadas pero Deng Xiaoping dejó claro el mantra que sí paga la renta: no importa si el gato es blanco o negro mientras cace ratones. Traducción libre para latinas y toda rubia cansadas de cuentos: no importa la ideología si genera dinero.

Ahora vamos a los datos que incomodan. China sacó a más de ochocientos millones de personas de la pobreza extrema desde los años ochenta según el Banco Mundial. Ochocientos millones. No es un barrio. Es un continente emocional. Y usted dirá : Cómo lo hizo? Con empleo industrial, infraestructura brutal, educación técnica, planeación a largo plazo y una migración interna controlada que convirtió campesinos en obreros (esto por cierto vino a México a proponerlo y financiarlo Kamala, pero no le entendieron al “work for development”). No con discursos eternos ni con enemigos imaginarios. Con fábricas, carreteras y disciplina. Mucha disciplina. (Léase Red Capitalism)!

El tema de la vivienda es otro elefante en la sala que nadie quiere ver porque no cabe en un meme (ya lo intenté!). En China más del noventa por ciento de la población urbana es propietaria de su vivienda. No porque el Estado regale casas por amor al pueblo sino porque desde los noventa privatizaron la vivienda pública, facilitaron créditos, fomentaron el ahorro forzoso y convirtieron la propiedad en un pilar de estabilidad social. Tener casa no es solo patrimonio. Es control social. El que tiene hipoteca no quema el sistema. Básico. Cínico. Eficaz. Magistral!

Homeless? No como en Occidente. No porque sean moralmente superiores sino porque el Estado no tolera el caos visible. Hay pobreza, claro que la hay. Hay desigualdad, por supuesto. Pero está gestionada, contenida, escondida si quieres. En China la marginalidad no se romantiza ni se convierte en discurso político. Se administra. A veces con mano dura e incluso con silencio. Pero no se deja crecer como bandera.

Y ahora Venezuela. El ejemplo perfecto de cómo arruinar un país rico con una ideología mal entendida y peor ejecutada. Venezuela no hizo comunismo productivo. Hizo populismo rentista. Y aquí es donde usted lector de primaria trunca se me deja venir. Vivió del petróleo como heredero irresponsable que se gasta la herencia en fiestas y luego culpa al banco cuando se acaba el dinero. En lugar de diversificar, expropió. En lugar de profesionalizar, politizó. En lugar de invertir, repartió. Y cuando se acabó el petróleo caro, se acabó el cuento. (Y llegó Trump).

China atrae inversión. Venezuela la espanta. La repele! China protege la producción. Venezuela la castiga. China premia la eficiencia. Venezuela premia la lealtad política. China planifica a treinta años. Venezuela gobierna a golpe de discurso semanal. Y no es que China sea democrática ni amorosa. Es eficaz. Que en geopolítica suele pesar más que la bondad.

Otro detalle incómodo que nadie quiere admitir en cenas progresistas. China no destruyó al empresariado. Lo domesticó, lo vigiló, lo usó. El empresario chino sabe que puede hacerse rico siempre y cuando no desafíe al Partido. En Venezuela el empresario fue tratado como enemigo moral. Resultado lógico: se fue, cerró o dejó de invertir. El capital es cobarde pero no estúpido. Va donde lo tratan bien o al menos con previsibilidad.

La inflación merece capítulo aparte. China controla su moneda con puño de hierro y políticas fiscales rígidas. No imprime dinero para tapar agujeros políticos. Venezuela convirtió la maquinita en religión. Y luego se sorprendió cuando el bolívar valía menos que un chicle masticado (podían comprar chicles?). La inflación no es un castigo divino. Es una decisión política. Repetida e insistente. Dogmática y casi casi artística.

Educación… China apostó por ciencia, ingeniería y tecnología. Miles de ingenieros al año. Venezuela expulsó talento como si fuera deporte nacional. Médicos, ingenieros, profesores. Todos afuera. Porque el talento no florece donde se le desprecia o se le paga con aplausos ideológicos. Uno estudia para prosperar, qué no?

Y no. China no es un paraíso. Tiene censura, represión y un control social que haría llorar a cualquier liberal de Twitter. Pero funciona en lo que se propuso: crecimiento, estabilidad y poder. Venezuela prometió igualdad, dignidad y soberanía y terminó con apagones, migración masiva y un país donde el éxito es sobrevivir.

La diferencia no es moral señores, es técnica. China entendió que la economía no se gobierna con consignas sino con incentivos. Venezuela creyó que bastaba con voluntad política y enemigos externos para tapar errores internos. Y qué creen?: no basta.

Así que no amiguitos, no es que el comunismo funcione en China y falle en Venezuela. Es que China hace capitalismo de Estado con discurso comunista y Venezuela hizo socialismo improvisado con resentimiento mal administrado. Uno fabrica iPhones. El otro fabrica excusas y cuentos Chinos (literal). Y en economía, queridos, las excusas no pagan la hipoteca, ni compran papel de baño, ni construyen países.

Just saying…

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