El miércoles 3 de abril el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dio declaraciones en la conferencia mañanera, refiriéndose al asesinato del candidato presidencial ecuatoriano, Fernando Villacencio, el año pasado, señalando que su muerte había influído en las intenciones de voto, que llevaron a Daniel Noboa a la presidencia de Ecuador.
En respuesta, el gobierno ecuatoriano declaró el día jueves 4 de abril, persona non grata a la embajadora de México en Ecuador, Raquel Serur, y le indicaron un breve plazo para abandonar el país sudamericano.
Al día siguiente, México calificó en un comunicado de «desproporcionada» la respuesta ecuatoriana e informó que Roberto Canseco -jefe de la misión consular mexicana en Ecuador-, quedaría a cargo de la embajada, que continuaría «operando con normalidad».
Además, anunciaron la decisión de otorgar asilo político al ex vicepresidente Jorge Glas, quien se encontraba refugiado en la embajada desde el 17 de diciembre del año pasado. Acto, que la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, calificó como «acto ilícito»
Ese mismo día, militares y policías de Ecuador, rodearon la embajada de México en Quito, por lo que el presidente López Obrador exigió a Ecuador respetar su soberanía y cumplir con las obligaciones internacionales.
Por la noche, un grupo de policías ecuatorianos irrumpieron en las instalaciones y capturaron al ex vicepresidente Glas.
López Obrador mencionó en su cuenta de X: «Me acaba de informar Alicia Bárcena, nuestra secretaria de Relaciones Exteriores, que policías de Ecuador entraron por la fuerza a nuestra embajada y se llevaron detenido al exvicepresidente de ese país, quien se encontraba refugiado y tramitando asilo por la persecución y el acoso que enfrenta».
«Se trata de una violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México», añadió el mandatario mexicano.
La irrupción de la policía ecuatoriana en la embajada mexicana despertó una reacción unánime de rechazo por parte de los gobiernos de la región y organizaciones internacionales, mandatarios expresaron que se trata de una violación de los instrumentos internacionales que regulan las relaciones diplomáticas y el derecho al asilo.
En Ecuador, opositores al presidente Noboa, aprovecharon la situación para exigir la renuncia del presidente: «Señor Daniel Noboa, presente su renuncia. El Ecuador no es su hacienda bananera», expresó en rueda de prensa la excandidata presidencial Luisa González. «Se ha demostrado la incapacidad del presidente para gobernar», agregó.
