Este fin de semana se registraron cinco homicidios en distintos puntos de Sinaloa, entre los cuales destaca el asesinato de Martín García Corrales, un conocido productor de fentanilo y metanfetaminas. García Corrales, quien tenía una recompensa de 4 millones de dólares por su captura ofrecida por el gobierno de Estados Unidos, fue encontrado sin vida junto a otros dos cuerpos el sábado en un camino de terracería cercano al kilómetro 113 de la carretera internacional México 15, en el municipio de Elota.
Los cuerpos de García Corrales y los otros dos individuos estaban amordazados, vendados de los ojos, semidesnudos y presentaban evidencias de tortura. La escena del crimen fue descubierta alrededor de las 11:00 horas y los cadáveres fueron trasladados al servicio médico forense de Culiacán para su identificación y análisis. La brutalidad del crimen ha generado gran preocupación y consternación en la comunidad local.
Leobardo y Martín García Corrales, ambos involucrados en la fabricación y venta de metanfetaminas y fentanilo, operaban a gran escala en Sinaloa y también gestionaban laboratorios de fentanilo en Oaxaca. Según informes de las autoridades estadounidenses, los García Corrales tenían vínculos estrechos con Joaquín «El Chapo» Guzmán e Ismael «El Mayo» Zambada, líderes del Cártel de Sinaloa. En 2022, los hermanos fueron acusados de adquirir armamento pesado en Estados Unidos mediante transacciones pagadas con fentanilo.
Además del asesinato de García Corrales, dos hombres fueron encontrados muertos en Culiacán. Uno de ellos, identificado como Emmanuel, de 45 años, fue hallado con huellas de tortura y un tiro en la frente, en un camino cerca del Congreso del Estado. Emmanuel había sido secuestrado el 14 de agosto y su cuerpo fue descubierto el viernes posterior al secuestro.
El segundo homicidio en Culiacán se reportó en la colonia Infonavit Cañadas, donde un hombre fue hallado dentro de una camioneta blanca Toyota Tacoma, con múltiples disparos en el vehículo. El automóvil, estacionado en una calle del área, mostraba evidencias de haber sido atacado a balazos, lo que añade a la creciente preocupación sobre la violencia en la región.
