A partir de noviembre de este año, la Ciudad de México introducirá una nueva modalidad de licencia de conducir permanente, según anunció la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. En una conferencia de prensa, Brugada explicó que enviará una iniciativa al Congreso local este lunes para reformar el Código Fiscal de la ciudad, estableciendo la expedición de esta licencia como un derecho para los ciudadanos. Una vez aprobada la medida, se espera que el proceso de emisión comience en noviembre.
La licencia permanente estará disponible para los habitantes de la ciudad desde noviembre de 2024 hasta diciembre de 2025. Los ciudadanos podrán realizar el trámite en todos los módulos de la Secretaría de Movilidad, y en caso de ser necesario, se habilitarán más puntos de atención para facilitar el acceso. Esta nueva opción no solo promete simplificar el proceso, sino que también ofrece una solución a la tediosa tarea de renovación periódica.
El costo para obtener esta licencia será de mil 500 pesos, y los ingresos generados se destinarán a un fideicomiso público. Este fondo se utilizará para financiar obras de infraestructura, mejorar el transporte, promover la movilidad no motorizada y desarrollar un ambicioso programa de seguridad vial, según detalló Brugada. La jefa de Gobierno subrayó que esta medida no solo busca beneficiar a los conductores, sino también contribuir al bienestar general de la ciudad.
Además de su carácter permanente, el trámite podrá realizarse de manera digital o presencial, brindando mayor flexibilidad a los usuarios. Sin embargo, aquellos que tramiten la licencia por primera vez deberán presentar un examen para asegurar que cumplen con las normativas de conducción. Este enfoque busca no solo facilitar el acceso a la licencia, sino también garantizar la seguridad en las vías.
Finalmente, Brugada enfatizó que la licencia permanente será válida exclusivamente para automovilistas de la Ciudad de México, lo que subraya el compromiso del gobierno local con la seguridad y el orden en el tránsito de la capital. Esta iniciativa representa un paso significativo hacia la modernización de los trámites de movilidad y una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos que dependen del uso del automóvil en su día a día.
