China impondrá aranceles de 34 por ciento a todos los productos estadunidenses a partir del 10 de abril. Esta medida se toma en represalia por los gravámenes adoptados por la administración de Donald Trump. Pekín incluirá además a 11 empresas de Estados Unidos en la lista de entidades «no fiables», lo que le permitirá imponer medidas punitivas. También restringirá las exportaciones de productos chinos a otras 16 empresas estadunidenses vinculadas a defensa y seguridad por el potencial doble uso civil y militar de las mercancías
La escalada arancelaria golpeará sectores estratégicos. Estados Unidos ya había aplicado un gravamen del 20 por ciento a productos chinos en febrero. Ahora, China contraataca con un arancel del 34 por ciento que afectará a una amplia gama de bienes. Esta medida, junto con los controles de exportación de tierras raras como el gadolinio y el itrio, podría generar disrupciones en la industria tecnológica y médica.
Los mercados han reaccionado con incertidumbre. Analistas advierten que la guerra comercial impulsada por el presidente Donald Trump podría reducir el comercio mundial de mercancías en un 1% este año. La jefa de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, y la directora del FMI, Kristalina Georgieva, han expresado su preocupación por el impacto negativo en la economía global.
¿Qué países se verán más afectados?
Estados Unidos no es el único país bajo presión. Trump ha impuesto tarifas del 10% a todas las importaciones globales y ha establecido aranceles específicos para la Unión Europea (20%), Japón (24%), India (26%), Suiza (31%) y Vietnam (46%). América Latina también enfrenta restricciones, con gravámenes del 10% para Brasil, Colombia, Argentina y otros países, excepto Nicaragua, que tendrá un 18%.
México y Canadá obtuvieron un alivio parcial gracias al T-MEC, aunque seguirán enfrentando tarifas en sectores clave como la industria automotriz y el acero. Canadá, por su parte, ha respondido con aranceles del 25% a algunos automóviles importados de Estados Unidos.
Prospectiva:
Con este nuevo capítulo en la guerra comercial, las tensiones entre China y Estados Unidos seguirán escalando. La incertidumbre en los mercados aumenta, y los expertos anticipan posibles represalias adicionales. ¿Será este el inicio de una desaceleración económica global?
