Ingenieros militares chinos han desarrollado el cañón electromagnético de riel más avanzado del mundo, superando en capacidad a proyectos similares abandonados por Estados Unidos debido a su costosa construcción y desarrollo. El arma, conocida como «railgun», utiliza fuerza electromagnética en lugar de pólvora y combustión para propulsar proyectiles a velocidades excepcionales.
El «railgun» chino, según informes de la Universidad Naval de Ingeniería, destaca por su capacidad para disparar consecutivamente sin errores. Los proyectiles son lanzados a una distancia de dos kilómetros en intervalos de un segundo, logrando en las pruebas más exitosas disparar 120 balas seguidas en un rango de 100 a 200 kilómetros. Esta cadencia se equipara con los sistemas de artillería naval convencionales y supera su alcance efectivo.
Aunque el desgaste es un desafío significativo en el desarrollo de «railguns», los ingenieros chinos han abordado este problema mediante la implementación de inteligencia artificial. La IA integrada en el sistema monitorea 100 mil puntos de información simultáneamente, corrigiendo errores de cálculo y previniendo el sobrecalentamiento. La colaboración entre la inteligencia artificial y el «railgun» ha evitado errores críticos en tres ocasiones, según informes.
Aunque el estado actual del cañón no ha sido revelado, informes anteriores indican que la Marina china ha destacado la potencia de su tecnología basada en electromagnetismo. Mientras tanto, Estados Unidos optó por detener su proyecto de cañón electromagnético de riel después de invertir cerca de 500 millones de dólares en 15 años sin lograr resultados satisfactorios. En 2021, el Departamento de Defensa redirigió sus recursos hacia otras tecnologías de guerra más efectivas, como misiles supersónicos y drones manejados por inteligencia artificial.
