El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, confirmó este martes que los aranceles recíprocos prometidos por el presidente no se detallarán esta semana. En su lugar, el Departamento del Tesoro y la Oficina de Comercio iniciarán un análisis exhaustivo de las barreras comerciales existentes, enfocándose en países con los que Estados Unidos mantiene los mayores déficits comerciales. “No nos apresuremos. Primero identificaremos si nos están engañando”, declaró Navarro.
Aunque Trump aseguró el 7 de febrero que anunciaría esta semana los aranceles para garantizar un trato “justo” a Estados Unidos, Navarro aclaró que el proceso será gradual. La prioridad, dijo, es evaluar socios clave como China, México y Canadá, con quienes el mandatario ya ha librado batallas comerciales. En enero, Trump retrasó un mes los aranceles del 25% a México y Canadá tras acuerdos para reforzar controles fronterizos contra el fentanilo y la migración.
Mientras se posponen los aranceles recíprocos, Trump avanzó con otras medidas:
* Órdenes ejecutivas para imponer 25% de aranceles a todas las importaciones de acero y aluminio desde el 12 de marzo.
* Mantenimiento de un 10% adicional a productos chinos, que Pekín respondió con gravámenes similares.
Navarro defendió estas acciones como necesarias para corregir “prácticas desleales”, pese a las advertencias de economistas sobre el riesgo de inflación y alza de precios internos.
Analistas señalan que la ambigüedad de Trump busca mantener la presión sobre socios comerciales sin cerrar puertas a negociaciones. Sin embargo, la Cámara de Comercio Internacional alertó que una guerra arancelaria ampliada podría desestabilizar cadenas globales de suministro, especialmente en sectores como automotriz y manufactura.
La postura de Trump refleja su enfoque de “América Primero”, combinando proteccionismo con táctica de incertidumbre. Mientras Navarro y su equipo analizan los próximos pasos, mercados y gobiernos extranjeros se preparan para posibles represalias. El reto será evitar que la estrategia derive en una recesión global, un escenario que, según expertos, no está descartado.
