La inversión extranjera directa (IED) en la industria automotriz de México cayó un 30.5% en el primer trimestre de 2025, tras la imposición de aranceles a vehículos importados por el presidente de EE.UU., Donald Trump. Según datos de la Secretaría de Economía (SE), el país captó $2,573 millones de dólares en el sector, $1,133 millones menos que en el mismo periodo de 2024. Expertos atribuyen el declive a las políticas comerciales de Trump, la incertidumbre por la revisión del T-MEC en 2026 y cambios legislativos en México.
Impacto de los aranceles en la industria automotriz
El 26 de marzo, Trump anunció un arancel del 25% a las importaciones de autos, vigente desde el 3 de abril. Aunque el T-MEC protege el comercio entre México, EE.UU. y Canadá, la medida afecta componentes no fabricados en suelo estadounidense. Esto ha llevado a empresas a reconsiderar sus inversiones en México, donde el sector automotriz representa una parte clave de la economía.

Jorge Molina, consultor en comercio internacional, señaló que solo 7.42% de la IED corresponde a nuevos proyectos, por debajo del 8.59% registrado en 2024. «La inversión se ha frenado por la incertidumbre regulatoria y los cambios en el poder judicial», afirmó.
Retirada de capitales: EU, Japón y Alemania a la baja
Los tres principales inversionistas en la industria automotriz mexicana han reducido sus flujos de capital:
- EE.UU. recortó su inversión en más del 50%.
- Alemania disminuyó su participación en un 79.5%.
- Japón redujo sus aportes en un 64.3%.

Empresas como Nissan han anunciado el traslado parcial de su producción a EE.UU., mientras otras evalúan estrategias ante el escenario proteccionista.
Preocupación por el futuro del T-MEC y reformas en México
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) advirtió que las medidas de Trump afectarán la competitividad y el empleo en México. Además, la revisión del T-MEC en 2026 —que podría adelantarse— genera incertidumbre entre inversionistas.

Molina alertó sobre un posible clima hostil en las negociaciones, lo que mantendría la IED a la baja en los próximos trimestres. «Si no hay claridad en las reglas, los capitales seguirán buscando otros destinos», subrayó.
¿Recuperación a la vista?
A pesar del panorama, algunos analistas consideran que los $2,573 millones captados en el primer trimestre aún reflejan confianza residual en México. Sin embargo, coinciden en que se necesitan políticas claras y estabilidad jurídica para reactivar el flujo de inversiones.
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