La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) destapó un caso que conmociona a la sociedad: un predio en la colonia El Calvario, supuestamente un «refugio» para perros callejeros, escondía una operación macabra. Tras una denuncia por malos olores y ladridos constantes, autoridades realizaron un cateo y encontraron 100 canes en condiciones deplorables: desnutridos, lesionados y hacinados en jaulas. Pero lo más escalofriante fueron los restos de perros destazados, fileteados y listos para «comercialización», presuntamente como carne de res en negocios locales.
El presunto responsable, identificado como Mateo «N», de 65 años, aseguró ser un protector de animales, pero las evidencias lo vinculan con maltrato animal y posible venta ilegal. Además, el sujeto cuenta con antecedentes penales por robo calificado y delitos contra la salud, lo que añade capas de complejidad al caso.
La FGJEM, junto con la SSEM y CEPANAF, analiza si los canes eran capturados en la calle, sacrificados y distribuidos a carnicerías o puestos de barbacoa. Mientras los perros rescatados reciben atención veterinaria, el detenido enfrentará cargos por crueldad animal y se investiga su posible red criminal.
Prospectiva:
Este caso podría impulsar reformas legales más estrictas contra el maltrato animal en México, así como protocolos de vigilancia para supuestos refugios. Además, expone los riesgos de la venta clandestina de carne, alertando a consumidores y autoridades sanitarias. La sociedad exige justicia, y la FGJEM asegura que no habrá impunidad.
