Rusia avanza en Ucrania con la toma de Krinki, una localidad estratégica en la orilla oriental del río Dniéper, donde el ejército ucraniano había establecido una cabeza de puente en octubre. El ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, anunció el control total de la margen oriental del río, incluida Krinki, tras la toma de la ciudad de Avdiivka en el este.
Las fuerzas ucranianas, que habían logrado posiciones en Krinki pese a las difíciles condiciones del terreno, se vieron superadas por los bombardeos rusos que dejaron la localidad devastada.
La toma de Avdiivka representa un importante éxito para Rusia, siendo su primera conquista significativa desde Bajmut en mayo de 2023. Las tropas rusas, tras la ocupación de Avdiivka, se preparan para nuevos combates mientras continúan las ofensivas en distintos sectores del frente ucraniano.
Ucrania reporta decenas de ataques rusos en el este y sur del país, coincidiendo con el décimo aniversario de la revolución proeuropea de Maidán, que desencadenó una serie de eventos políticos en la región, incluida la anexión de Crimea por parte de Rusia.
A pesar de los esfuerzos ucranianos por repeler los ataques rusos, la situación en el frente sigue siendo extremadamente difícil, según el presidente Volodimir Zelenski. Ucrania espera una ayuda crucial de Estados Unidos, la Unión Europea y otras organizaciones internacionales para fortalecer su defensa.
Mientras tanto, el soldado ucraniano Sviataslav Iaremenko, en el frente de batalla, reconoce la acumulación de cansancio tras dos años de guerra y espera un apoyo continuo de la comunidad internacional para seguir resistiendo.
Los bombardeos rusos continúan afectando a localidades más allá del frente, mientras Ucrania busca mantener su resistencia frente a la ofensiva rusa.
