El jefe de Servicios Médicos de Bomberos y Emergencias de Washington, John Donnelly, confirmó este jueves que no hay sobrevivientes tras el fatal accidente aéreo ocurrido la noche del miércoles en las cercanías del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
El incidente involucró a un avión de pasajeros de Eagle American con 64 personas a bordo y un helicóptero militar Black Hawk que transportaba a tres tripulantes. Ambas aeronaves chocaron en el aire y cayeron al río Potomac, lo que desató un operativo de emergencia con más de 300 rescatistas trabajando en condiciones extremas.
“Hemos recuperado 27 cuerpos del avión y uno del helicóptero. Estamos cambiando de una operación de rescate a una operación de recuperación”, declaró Donnelly en conferencia de prensa.
Los expertos señalan que, debido a las bajas temperaturas del agua (2.2 °C o 35 °F), las posibilidades de supervivencia eran casi nulas. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), en estas condiciones el shock por frío ocurre en el primer minuto, la pérdida de control muscular en diez minutos y la hipotermia en menos de media hora.
Además, la fuerte corriente del río y la oscuridad de la noche complicaron las labores de rescate. Equipos de emergencia, incluidos buzos especializados, continúan rastreando la zona en busca de los cuerpos restantes.
En un dramático audio del control de tráfico aéreo, se escucha cómo los controladores preguntaban insistentemente al helicóptero si tenía “a la vista” al avión de pasajeros y, segundos antes del impacto, le ordenaron “pasar por detrás” de la aeronave. Momentos después, un controlador exclamó: «Acabo de ver una bola de fuego y desapareció».
El presidente Donald Trump lamentó la tragedia y cuestionó la actuación de la torre de control. En su red Truth Social, escribió: «¿Por qué la torre de control no le dijo al helicóptero qué hacer en lugar de preguntar si vieron el avión? Esto parece que debería haberse evitado».
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que se están desplegando todos los recursos disponibles de la Guardia Costera para recuperar los cuerpos y esclarecer lo sucedido. Este accidente ha generado gran conmoción en Estados Unidos y se espera que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) publique un informe preliminar en los próximos días.
