En la comunidad de la colonia Villas de San Nicolás, en León, Guanajuato, la indignación y consternación se apoderaron de la comunidad tras el atroz acto de un niño de 13 años que torturó a una perrita al colocarle un cohete encendido en el hocico. La perrita, llamada Belén, sufrió graves heridas, incluida la destrucción de la mandíbula y la lengua, que quedó colgando sostenida por la piel.
Chio Sanz, activista y rescatista de perros en situaciones vulnerables en León, fue alertado sobre el incidente y compartió la impactante noticia a través de redes sociales. Belén fue encontrada en un estado desgarrador, lo que llevó a Sanz a llevarla de urgencia a una veterinaria.
El veterinario que evaluó las heridas de Belén confirmó una fractura en la mandíbula y quemaduras de segundo y tercer grado en la lengua y mucosa bucal. Ante la gravedad de la situación, el activista hizo un llamado en redes sociales para solidarizarse con el animal y recaudar fondos con el fin de cubrir los costos de una cirugía para salvar su vida.
Gracias al apoyo de muchas personas, se logró recaudar el dinero necesario para realizar la cirugía, la cual implicó la instalación de una placa de titanio y tornillos en el hocico de Belén. La intervención quirúrgica tuvo un costo total de 18 mil pesos y fue crucial para brindarle una oportunidad de recuperación a la perrita tras el acto de crueldad que sufrió.
