Israel bombardeó tiendas de campaña ubicadas junto a dos hospitales en la Franja de Gaza, dejando al menos 30 muertos y varios heridos. Al menos seis reporteros figuran entre los heridos.
Uno de los ataques, ocurrido cerca del Hospital Nasser en Jan Yunis, provocó un incendio en una tienda de medios y causó la muerte de Yousef al-Faqawi, reportero del sitio Palestine Today, además de otro hombre. Otro bombardeo afectó tiendas junto al Hospital Mártires de Al Aqsa, en Deir al Balah, donde tres personas resultaron heridas.
El ejército israelí afirmó haber dirigido el ataque contra un supuesto miliciano de Hamás, aunque no ofreció más detalles. Además, justificó sus acciones asegurando que el grupo antiterrorista opera desde zonas civiles, algo que el personal hospitalario niega rotundamente.
Desde el fin del alto el fuego con Hamás en enero, Israel ha intensificado su ofensiva terrestre y aérea. También mantiene bloqueado el acceso de alimentos, medicinas y combustible al territorio como presión para forzar cambios en los acuerdos de tregua.
La guerra comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás y otros milicianos cruzaron a Israel, matando a unas mil 200 personas y secuestrando a 251. Hasta hoy, 59 permanecen cautivos, de los cuales se presume que 24 siguen con vida.
En medio del creciente conflicto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, viajó a Washington para reunirse con Donald Trump y discutir la situación en Gaza. Netanyahu ha reiterado su intención de incrementar la presión militar hasta lograr la liberación de los rehenes y el desarme total de Hamás.
Mientras tanto, en Jerusalén, decenas de manifestantes se congregaron frente a la residencia oficial de Netanyahu para exigir un nuevo acuerdo que libere a los rehenes restantes. “Ahora ha llegado el momento de la verdad”, declaró Varda Ben Baruch, abuela de uno de los cautivos, al pedirle a Netanyahu que actúe.
Prospectiva: Israel intensifica los ataques en zonas densamente pobladas. El conflicto se internacionaliza aún más debido a los ataques a civiles y personal médico. La ONU y ONGs alertan sobre posibles crímenes de guerra. Hamás responde con ataques esporádicos, pero su capacidad se reduce. La población civil queda atrapada entre el fuego cruzado.
