Ucrania lanzó un ataque masivo con drones en diez regiones rusas, coincidiendo con incursiones fronterizas realizadas por voluntarios rusos que combaten en las filas del Ejército ucraniano. Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, afirmó que el sistema de defensa antiaérea funcionó, aunque persisten los intentos de atacar instalaciones civiles por parte del régimen de Kiev.
El ataque impactó en diez zonas, incluyendo Moscú y Leningrado, con informes de daños en instalaciones como una refinería y un depósito de petróleo. El Ministerio de Defensa ruso confirmó haber derribado al menos 30 drones sobre la parte europea del país, sin proporcionar detalles sobre posibles víctimas.
Grupos de milicianos rusos contrarios al Kremlin intentaron invadir territorio ruso, pero las fuerzas rusas repelieron el ataque con numerosas bajas. Este enfrentamiento constituye uno de los mayores ataques contra territorio ruso llevados a cabo por Ucrania y precede a las elecciones presidenciales rusas programadas para marzo.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia informó que en los últimos dos días abatieron a más de un centenar de milicianos ucranianos que protagonizaron incursiones en las regiones de Bélgorod y Kursk.
