Este jueves, los mercados financieros mundiales vivieron un fuerte retroceso debido a los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. El presidente Trump anunció un incremento del 10% en los impuestos sobre los bienes importados, lo que generó una ola de incertidumbre económica. Además, se implementaron aranceles adicionales recíprocos hacia varios países.
Las bolsas europeas fueron de las más afectadas. En un solo día, se registraron caídas de entre el 1.3% y el 2%. Este descenso coincide con la indignación de Bruselas y otras capitales europeas, que consideran estos gravámenes como una amenaza para el comercio internacional.
Wall Street no fue ajeno a esta turbulencia. El índice bursátil cayó un 3%, lo que anticipa una apertura aún más complicada en el mercado estadounidense. El dólar, por su parte, sufrió una de sus peores caídas desde noviembre de 2022, desplomándose un 2%. Este descenso es uno de los mayores en casi dos años.
La situación no mejoró en Asia. Tokio, donde algunos de los aranceles más severos fueron implementados, cayó un 2.7%. Este desplome marca la peor semana para la ciudad japonesa en casi dos años. Según analistas de JPMorgan, los aranceles impuestos por Trump superan las expectativas más pesimistas, lo que ha aumentado la preocupación entre los inversores globales.
En Estados Unidos, la agencia de calificación crediticia Fitch alertó sobre las repercusiones de estos aranceles en la economía estadounidense y mundial. Deutsche Bank también advirtió que la medida podría restar entre un 1% y un 1.5% al crecimiento económico de EE. UU. en 2025.
Por último, el petróleo, considerado un indicador clave de la actividad económica global, también experimentó caídas. El precio del Brent se redujo hasta un 4% en Londres, situándose por debajo de los 72 dólares por barril.
Prospectiva:
Con la persistencia de estos aranceles, se prevé que los mercados continúen con volatilidad, afectando tanto a economías desarrolladas como emergentes. El impacto en el dólar, las bolsas y el precio del petróleo podría extenderse por varios meses, afectando la confianza de los inversores y las decisiones económicas globales.
