Aranceles de EU al acero y aluminio de México no se justifican: Ebrard

Filiberto Cruz Monroy
16 vistas

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, calificó como “injustos” e “infundados” los aranceles del 25% que Estados Unidos planea imponer a las importaciones mexicanas de acero y aluminio a partir del 12 de marzo. En conferencia, destacó que la medida contradice la realidad comercial bilateral, donde EE.UU. mantiene un superávit de $6,897 millones de dólares en este sector.

Ebrard enfatizó que México importa más acero y aluminio estadounidense del que exporta, lo que invalida el argumento de Trump de proteger la industria local: “Impuestos al que te vende más son inusuales. No hay justificación técnica ni legal”. Advirtió que los aranceles encarecerán productos en ambos países, dañando cadenas de suministro integradas bajo el T-MEC.

Frente a la orden ejecutiva firmada por Donald Trump, Ebrard reveló que México priorizará la diplomacia comercial. “Presentaremos argumentos sólidos para evitar los aranceles. Confiamos en que el sentido común prevalezca”, declaró. La próxima semana, sostendrá una reunión virtual con Howard Lutnick, próximo secretario de Comercio de EE.UU., para exponer datos que demuestran el perjuicio mutuo de la medida.

El titular de Economía cuestionó la coherencia de la política de Trump: “Es un balazo en el pie. No destruyamos lo construido en 40 años de integración”. Subrayó que los aranceles afectarían sectores estratégicos como automotriz y construcción, además de tensionar el T-MEC, cuyo éxito depende de reglas claras y cooperación.

La amenaza arancelaria llega en un momento crítico para la relación bilateral. Ebrard recordó que el tratado comercial, renovado en 2020, exige evitar medidas unilaterales. Sin embargo, la insistencia de Trump en aplicar la Sección 232 (justificada en “seguridad nacional”) revive fantasmas de guerras comerciales pasadas. Analistas prevén que, de aplicarse, México podría recurrir a mecanismos de disputa del T-MEC o incluso imponer contramedidas selectivas.

México apuesta a la razón y al diálogo para frenar una medida que beneficiaría a pocos y perjudicaría a muchos. Con el superávit comercial estadounidense como principal argumento, Ebrard busca evitar una escalada que impacte empleos, precios y la confianza en el T-MEC. El mundo observa si la lógica económica triunfa sobre el proteccionismo.

También te puede interesar