El Senado de la República aprobó por unanimidad, en lo general, una reforma clave para fortalecer las atribuciones y capacidades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Esta reforma, respaldada por 123 votos a favor, tiene como objetivo principal otorgar a la SSPC nuevas facultades en la investigación de delitos y la coordinación del Sistema Nacional de Inteligencia en materia de seguridad pública, lo que implica un paso importante hacia la modernización y eficacia de las políticas de seguridad en el país.
La reforma implica una modificación al artículo 21 de la Constitución, estableciendo que la investigación de delitos no solo será responsabilidad del Ministerio Público, sino también de la Secretaría de Seguridad Pública, la Guardia Nacional y las policías locales, bajo la conducción y mando de las autoridades correspondientes. Esta medida refuerza la estructura de seguridad pública y permite una mayor coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad en el país.
El presidente de la Secretaría de Seguridad, Omar García Harfuch, se beneficiará directamente de esta reforma, que convierte a la SSPC en una especie de «súper secretaría», con mayores atribuciones para formular, coordinar y dirigir la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. Además, será responsable de desarrollar las políticas, programas y acciones necesarias para enfrentar los desafíos de inseguridad que enfrenta el país.
Durante la sesión ordinaria, la senadora de Morena, Lucía Trasviña, destacó que la reforma representa un parteaguas en la forma de prevenir y enfrentar el fenómeno delictivo, un factor central en la inseguridad que aqueja a México. Trasviña subrayó que esta reforma responde a las necesidades actuales del país y forma parte de las tareas fundamentales del Senado: dotar a la sociedad mexicana de un marco jurídico actualizado que permita enfrentar los retos contemporáneos en seguridad.
La senadora también enfatizó que estas reformas no solo buscan fortalecer las instituciones encargadas de la seguridad, sino también garantizar un entorno más seguro para los ciudadanos mexicanos, adaptándose a los nuevos contextos sociales y de violencia que han emergido en las últimas décadas.
Con esta reforma, la SSPC tendrá la capacidad de coordinar de manera más eficiente a todos los actores involucrados en la seguridad pública del país, asegurando que las estrategias y acciones sean más efectivas. La actualización normativa no solo se centra en el fortalecimiento de las instituciones, sino también en la creación de un sistema de seguridad pública más ágil y adaptado a los retos del presente.
