Miles de seguidores se congregaron frente al palacio presidencial en La Paz el viernes, en apoyo al presidente boliviano Luis Arce, tras el reciente intento de golpe militar en su contra. El mandatario salió a saludar a sus simpatizantes, reafirmando su compromiso con la defensa de la democracia y refutando las acusaciones de golpe de Estado.
La «marcha por la democracia», convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos afines al oficialismo, llenó las calles del centro de La Paz, mostrando un ambiente festivo con música y baile. Arce destacó la unidad frente a la adversidad política y económica que enfrenta el país.
El intento de golpe liderado por el exjefe del Ejército destituido profundizó las divisiones dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), entre el expresidente Evo Morales y Arce, su sucesor político. La lucha por el control partidario y la candidatura presidencial ha exacerbado las tensiones internas.
A pesar de las tensiones políticas y el deterioro económico, con escasez de combustible y aumento del costo de vida, el gobierno de Arce asegura que los problemas son transitorios y continúa respaldado por sectores internacionales y sus seguidores.
