Manlio Fabio Beltrones arremetió contra Alejandro Moreno, acusándolo de intentar controlar al PRI al rodearse de súbditos y de tomar decisiones autoritarias. Beltrones, quien ha sido excluido del próximo grupo parlamentario priista en el Senado, ha declarado que no permitirá que se le vulneren sus derechos políticos. Aseguró que recurrirá a las autoridades competentes para hacer valer sus derechos tras el anuncio de su expulsión, considerando que la medida es parte de una serie de acciones viscerales y agresivas por parte del actual líder del PRI.
Dulce María Sauri, Joaquín Coldwell y Enrique Ochoa Reza, expresidentes del PRI, han respaldado a Beltrones, calificando la exclusión como una infamia. En sus declaraciones, estos líderes han criticado la tendencia de Moreno Cárdenas hacia un control autoritario dentro del partido. Han expresado su indignación por la manera en que se ha manejado la situación, argumentando que la expulsión de Beltrones es un claro ejemplo de la tiranía interna que se está imponiendo en el PRI.
Sauri ha subrayado la importancia histórica y el legado de Beltrones dentro del partido, señalando que su contribución a la reforma del Estado en 2007 lo convierte en una figura incómoda para aquellos que buscan consolidar un control absoluto sobre el PRI. Sauri también ha enfatizado que Beltrones, a diferencia de otros, ganó su lugar con esfuerzo y es injusto que se le trate como una amenaza por cuestionar la gestión de Moreno Cárdenas.
Enrique Ochoa Reza ha argumentado que la decisión de excluir a Beltrones demuestra la falta de argumentos y de inteligencia emocional de Moreno para un debate plural en una democracia. Los expresidentes del PRI han manifestado que, si también enfrentan la amenaza de expulsión, acudirán a las instituciones de justicia para defender su posición, pues consideran que criticar la reelección de Moreno no es un acto de traición.
Beltrones ha denunciado a través de las redes sociales que la gestión de Alejandro Moreno Cárdenas se ha vuelto autoritaria, calificando al PRI como “marrullero” y “mezquino” bajo su liderazgo. Aseguró que no permitirá que se vulneren sus derechos políticos y que tomará acciones legales para protegerlos. En sus declaraciones, Beltrones también ha señalado que el PRI no debe ser propiedad de nadie, y ha instado a las autoridades electorales a actuar contra lo que él considera un asalto a la legalidad del partido.
