La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció una huelga nacional y un plantón en el Zócalo capitalino a partir del 15 de mayo, en protesta por la Ley del ISSSTE de 2007. Los líderes magisteriales de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y Ciudad de México acordaron en asamblea movilizarse para exigir su abrogación, rechazando cualquier mesa de diálogo previa con el gobierno.
Yenny Aracely Pérez, secretaria general de la Sección 22 (Oaxaca), afirmó que tras más de 20 mesas de negociación fallidas, no acudirán al encuentro programado con la presidenta Claudia Sheinbaum el 8 de mayo. «No basta con que hayan retirado la reforma al ISSSTE ni con los decretos de condonación de intereses en el FOVISSSTE», declaró. La CNTE exige que cualquier diálogo se realice durante su plantón, a partir del 15 de mayo.
Pedro Hernández, líder de la Sección 9 (Ciudad de México), anunció el desconocimiento de Alfonso Cepeda Salas como secretario general del SNTE, acusándolo de prolongar su mandato ilegítimamente y de promover la afiliación forzada, una práctica que comparó con el viejo PRI. Mientras tanto, Isael González (Sección 7, Chiapas) advirtió que están «preparados para todo», incluso si el gobierno intenta impedir su llegada al Zócalo.
Prospectiva
El anuncio de la CNTE marca el inicio de un nuevo ciclo de confrontación con el gobierno federal. Si las autoridades no logran contener el descontento magisterial, el plantón del 15 de mayo podría convertirse en un foco de tensión prolongado, similar a las movilizaciones de 2013 y 2016. Sin embargo, la presión social y política podría forzar una renegociación de fondo, especialmente si más sindicatos y organizaciones sociales se suman a la protesta.
