A menos de dos años de su inauguración, el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto enfrenta una marcada desaceleración en sus operaciones aéreas, con una caída del 32.6% en vuelos y una disminución del 27.88% en el flujo de pasajeros durante septiembre, según datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
El complejo, concebido como una de las obras insignia del gobierno federal, se ha visto afectado por la crisis turística que atraviesa Tulum, provocada por el sargazo, la inseguridad y la sobreoferta hotelera.
Un efecto del frenazo turístico en el Caribe mexicano
El aeropuerto de Tulum fue diseñado para descongestionar la terminal de Cancún y atraer turistas al sur de Quintana Roo. Sin embargo, el objetivo parece haberse estancado.
Las cifras de la AFAC revelan que el recinto tuvo 580 operaciones aéreas en septiembre, frente a las 860 del mismo mes del año pasado, marcando su nivel más bajo desde marzo de 2024.
El especialista aéreo Julio Zugasti, de Hogan Lovells, explicó que esta tendencia se debe a una combinación de factores: “Se han reducido frecuencias internacionales y suspendido rutas específicas. El flujo turístico simplemente no se ha sostenido”.
Además, el aeropuerto está ubicado a 20 kilómetros del centro de Tulum, lo que dificulta su acceso. Este detalle logístico, sumado a la baja demanda turística, ha sido determinante para el descenso de pasajeros.
El impacto en la economía local
La Asociación de Hoteles de la Riviera Maya atribuye el descenso turístico a causas externas, principalmente al sargazo y la inseguridad. Hoteles y restaurantes reportan una ocupación promedio 30% menor que el año pasado.
El Aeropuerto Felipe Carrillo Puerto, que forma parte del plan integral de infraestructura turística del sureste —junto al Tren Maya y el Parque Jaguar—, enfrenta ahora el reto de mantener su viabilidad económica.
Zugasti considera que se deben tomar medidas urgentes:
“Para reactivar la operación sería necesario ajustar la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) y coordinar estrategias entre gobierno y sector privado”, afirmó.
Un proyecto emblemático que enfrenta turbulencia
La terminal fue inaugurada en diciembre de 2023 con grandes expectativas. Desde entonces, ha servido como punto de conexión para vuelos de la aerolínea estatal Mexicana de Aviación desde el AIFA hacia el Caribe mexicano.
Sin embargo, la menor demanda de viajeros internacionales, especialmente de Estados Unidos y Europa, ha reducido la rentabilidad de las rutas. El turismo nacional no ha logrado compensar la caída, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre entre prestadores de servicios.
La Asociación Nacional de Aerolíneas advierte que si no se aplican incentivos, el aeropuerto podría operar por debajo de su capacidad en 2026.
El futuro del aeropuerto y del turismo en Tulum
Tulum, antes símbolo del auge turístico pospandemia, ahora enfrenta una etapa de ajuste. Los especialistas coinciden en que la recuperación dependerá de estrategias integrales, no solo de promoción, sino también de seguridad, sustentabilidad y conectividad.
La pérdida de dinamismo del aeropuerto es una alerta para el sector turístico de Quintana Roo, cuya economía depende en más del 85% del turismo.
La clave, coinciden los expertos, está en equilibrar la expansión con la sostenibilidad.
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