El senador de Morena, Adán Augusto López Hernández, afirmó el pasado 6 de agosto que no encubrió a su exsecretario de Seguridad Pública en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, detenido recientemente en Paraguay por sus presuntos vínculos con el grupo criminal La Barredora. López aseguró que él mismo pidió a las autoridades que investigaran el caso, luego de semanas de críticas por su cercanía con Bermúdez.
Un giro tras semanas de silencio
El caso estalló desde el 12 de julio, cuando el general Miguel Ángel López Martínez reveló que existía una orden de aprehensión contra Bermúdez desde el 14 de febrero, y que este había huido del país rumbo a Panamá. La confirmación del gobernador de Tabasco, Javier May, y las publicaciones posteriores sobre la relación de amistad entre Bermúdez y Adán Augusto desataron la controversia.
Durante varias semanas, el senador adoptó una estrategia de silencio. Evitó la exposición pública y dejó de asistir a sesiones de la Comisión Permanente, lo que alimentó versiones de un intento por evadir el tema. Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que López Hernández saldría a explicar, pero su respuesta tardó más de una semana.
Reaparición en medio de la polémica
El 21 de julio, López Hernández rompió el silencio en entrevista con Ciro Gómez Leyva. Negó haber tenido sospechas de Bermúdez y dijo que, de haberlas tenido, lo habría separado del cargo. Sin embargo, después volvió a evitar el debate. En el Senado, Morena lo protegió, cerrando el paso a intentos de PAN y Movimiento Ciudadano de discutir los vínculos del exsecretario con el crimen organizado.
El 23 de julio encabezó la reunión de la Junta de Coordinación Política, algo poco común en su agenda. La decisión de Morena de frenar el debate alimentó la percepción de encubrimiento.
Declaraciones contra periodistas
En una sesión posterior de la Comisión Permanente, López Hernández calificó de “pseudoperiodistas” a quienes difundieron información sobre Bermúdez. Estas declaraciones fueron interpretadas como un intento de desacreditar a la prensa crítica.
La captura de Bermúdez cambia el tono
El panorama dio un giro con la detención de Hernán Bermúdez en Paraguay. Apenas se conoció la noticia, López Hernández emitió un comunicado en el que aseguró que no existe encubrimiento. “Los que participamos de este movimiento no somos cómplices de corrupciones. Cero encubrimiento y cero complicidades”, afirmó.
Por primera vez, el senador de Morena se mostró dispuesto a que la investigación contra su excolaborador avance, al señalar que él mismo pidió que se profundice en las indagatorias.
Contexto político
El caso Bermúdez es un golpe para la narrativa de Morena sobre combate a la corrupción. La oposición ha aprovechado para cuestionar el papel de Adán Augusto, uno de los hombres fuertes del partido y coordinador de los senadores. Para críticos como Lilly Téllez, la relación con Bermúdez es una muestra de las contradicciones en el discurso oficialista.
Un deslinde clave
La postura de Adán Augusto López marca un punto de inflexión en la estrategia. De mantener un prolongado silencio pasó a un deslinde abierto, en un momento en que Morena busca evitar fracturas y mantener la unidad rumbo al 2027.
Con la investigación en curso y la presión pública, el papel de López Hernández quedará bajo observación en los próximos meses, tanto por su rol legislativo como por sus aspiraciones políticas dentro del partido.
Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
