Stellantis, la empresa matriz de marcas como Jeep y Ram, anunció la suspensión temporal de sus operaciones en México y Canadá en respuesta a los aranceles del 25 por ciento impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las importaciones de automóviles. La empresa detendrá la producción en la planta de ensamblaje de Toluca, México, durante todo abril, mientras que cesará las operaciones en la planta de Windsor, Ontario, Canadá, por dos semanas a partir del 7 de abril.
Esta medida afectará a aproximadamente 900 empleados en Estados Unidos, quienes enfrentarán despidos temporales debido a la interrupción en la cadena de suministro. Antonio Filosa, director de operaciones de Stellantis en Norteamérica, afirmó que la compañía se adapta rápidamente a los cambios en las políticas y mantiene comunicación con las partes interesadas en Estados Unidos, Canadá y México.
“La empresa debe adoptar acciones inmediatas, incluida la pausa temporal de la producción en algunas de nuestras plantas de montaje en Canadá y México, lo que impactará a varias de nuestras instalaciones de ejes motor y estampado en Estados Unidos”, señaló Stellantis en un comunicado.
Los aranceles, vigentes desde el 3 de abril de 2025, forman parte de una serie de medidas comerciales que implementó la administración Trump y que han provocado tensiones y represalias de otros países, incluido Canadá.
Prospectiva:
La suspensión de operaciones de Stellantis demuestra el impacto inmediato de estos aranceles en la industria automotriz norteamericana, afectando no solo a los fabricantes, sino también a los trabajadores y a la economía regional.
