La salud de Diana Sánchez Barrios es delicada y permanece hospitalizada luego de ser atacada a balazos la semana pasada a plena luz del día en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Esta mujer trans ha dedicado gran parte de su vida a luchar por los derechos de la comunidad LGBTQ+ y actualmente es suplente de diputada local en la Asamblea Legislativa capitalina. ¿Por qué esta agresión prendió los focos rojos en la administración de Clara Brugada y la obligó a crear una autoridad del Centro Histórico?
Diana es hija de Alejandra Barrios, una de las lideresas más importantes del comercio ambulante de la capital del país y quien ha protagonizado una serie de conflictos y enfrentamientos no solo con autoridades y otros grupos callejeros de poder, sino con su misma familia.
Alejandra Barrios Richard comenzó vendiendo frutas en el Centro Histórico y actualmente controla entre siete y nueve mil comerciantes, a quienes les cobra cuotas. Además, maneja 12 plazas comerciales en la Ciudad de México; la cantidad de dinero que recibe ella y su familia es escalofriante.
En 2021 Alejandra Barrios y Diana Sánchez fueron acusadas por su familiar Claudia Morales del delito de extorsión, las autoridades las detuvieron a ambas. Las dos salieron de prisión y en los siguientes meses el esposo y el hijo de Claudia Morales fueron imputados por violación y acoso sexual y permanecen en la cárcel.
Este conflicto se originó luego de que Morales acusara a Barrios y su familia de destrozar el negocio de su hermano cuando se negó a pagar derecho de piso. Es por eso que en sus primeras declaraciones Alejandra Barrios ha señalado a su familiar de ser la autora intelectual del ataque para lo cual, dijo, contrató a sicarios de la Unión Tepito.
¿Cómo es que un chisme y pleito familiar provocó una reacción tan enérgica del gobierno capitalino? En la Ciudad de México el balance entre los líderes del ambulantaje y los grupos delincuenciales dedicados al narcotráfico, extorsión y otros delitos, es precario; en muchos casos la línea divisoria es confusa e inclusive hay miembros de ambos bandos que realizan las dos actividades.
La cantidad de intereses que afecta este ataque es grave porque involucra mafias de poder capitalinas, pero también entrelaza la política, no hay que olvidar que la hermana de Diana, Silvia Sánchez Barrios es diputada local por el PRI, pero actualmente se maneja como “independiente” respondiendo a los intereses de Morena.
Por otra parte, el discurso del gobierno de la Ciudad de México con Clara Brugada y antes con Claudia Sheinbaum es que los delitos de alto impacto bajaron y esto puede ser cierto en el papel, pero no olvidemos que la percepción de los ciudadanos no está relacionada con las cifras reales sino con hechos mediáticos.
Para el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, es vital resolver este crimen y demostrar que mantiene los niveles de credibilidad que su antecesor Omar García Harfuch. En el caso de Ulises Lara, fiscal capitalino, la situación es más delicada, ya que en el tiempo que ha estado como encargado de la dependencia no ha demostrado ninguna capacidad sobresaliente y su posible ratificación en el cargo es cada día más lejana.
A todo este cóctel hay que agregarle el hecho de que el ataque ocurrió a plena luz del día en el Centro Histórico de la Ciudad de México a unos metros del Congreso capitalino y muy cerca del Palacio del Ayuntamiento y de Palacio Nacional. Cinco disparos recibió Diana Sánchez Barrios y hasta el momento ha sido sometida a cuatro cirugías. Uno de sus acompañantes murió y el otro permanece hospitalizado. ¿Podrán las autoridades capitalinas desactivar esta bomba de tiempo?
@filibertocruz y filibertocruz@gmail.com
