En medio del conflicto en curso entre Ucrania y Rusia, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha rechazado la sugerencia del Papa Francisco de considerar la rendición como una opción para resolver la situación.
El Papa había sugerido recientemente «izar la bandera blanca» como un gesto para buscar la paz en la región, pero el gobierno ucraniano dejó claro que no se pliegará ante Rusia.
Zelenski expresó su agradecimiento a los capellanes ucranianos que están en el frente, apoyando al ejército y a las Fuerzas de Defensa, y subrayó la importancia de permanecer firmes en la defensa de la vida y la humanidad.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmitró Kuleba, también respondió al llamamiento del Vaticano, recordando el papel del país durante la Segunda Guerra Mundial y afirmando que la fortaleza reside en defender el bien, no en negociar con agresores.
Kuleba reafirmó el compromiso de Ucrania con su bandera amarilla y azul, y advirtió al Vaticano que evite repetir errores del pasado, en referencia a la actuación del Papa Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial.
La posición de Ucrania es clara: no habrá rendición ante Rusia, y se buscarán soluciones que preserven la soberanía y la integridad del país.
